🏭 En agosto de 2023, Tokyo Ohka Kogyo (TOK) anunció que levantaría un nuevo edificio de producción de fotorresina en Koriyama, en la prefectura de Fukushima. El motivo: se esperaba que el mercado de chips creciera a medio y largo plazo. Cuando el edificio quedó terminado el 8 de octubre de 2026, con una inversión de unos 23.000 millones de yenes (unos 145 millones de dólares), las ventas de sus resinas avanzadas (EUV y ArF) habían crecido un 35% interanual en el primer semestre de 2026 y la compañía había reescrito sus objetivos a cuenta de la IA generativa.

Las cifras en dólares de este artículo usan un tipo de cambio de 158,4 yenes por dólar, el del 14 de octubre de 2026.

Lo que dijo la empresa en 2023

La fotorresina es la capa sensible a la luz con la que se imprimen los patrones de circuito sobre las obleas de silicio. La planta de Koriyama, una de las principales de TOK, fabrica fotorresinas EUV, ArF, KrF y otras. Las siglas indican la fuente de luz que se usa en la litografía; la EUV (ultravioleta extremo) es la de los chips más avanzados.

El 8 de agosto de 2023, TOK anunció el nuevo edificio de producción con el objetivo de mejorar aún más la calidad de sus productos y ampliar la capacidad de suministro. El comunicado lo presentaba como el mayor edificio de su tipo en Japón, con un presupuesto de más de 20.000 millones de yenes (unos 126 millones de dólares), obras desde julio de 2024 y puesta en marcha en el segundo semestre de 2026.

Koriyama ha crecido por etapas

TOK opera la planta de Koriyama desde 1994. En julio de 2022 puso en servicio allí un edificio de inspección que costó unos 9.000 millones de yenes (unos 57 millones de dólares). Lo justificó por el crecimiento del mercado de chips avanzados y explicó que tenía margen para ampliarse ante la demanda futura.

El 25 de marzo de 2026, TOK firmó la compra de un segundo terreno en Koriyama: 90.794 metros cuadrados por unos 1.500 millones de yenes (unos 9,5 millones de dólares), más de la mitad de la superficie de la planta actual, de 165.764 metros cuadrados. Según la empresa, su uso concreto aún se está estudiando.

Al terminar la obra, el relato de la demanda era otro

En el resumen de preguntas y respuestas de su presentación de resultados del 9 de febrero de 2026, TOK describió así el mercado:

  • La demanda de memoria es firme, con la HBM (memoria de alto ancho de banda, la que se apila junto a los procesadores de IA) a la cabeza. La resina EUV empezó a aportar ventas de verdad en el segundo semestre de 2025, y se espera que sus ventas crezcan a dos dígitos en 2026. La demanda para la producción en masa de GPU y teléfonos inteligentes se mantiene firme.
  • La producción de HBM en los fabricantes de DRAM está en pleno auge. Son menos los que vuelven de la EUV al proceso ArF, más antiguo, y se están instalando equipos EUV.
  • Se espera un fuerte aumento de la resina KrF para memoria flash NAND entre finales de 2025 y principios de 2026.

Ese mismo día, TOK elevó los objetivos de su plan de negocio 2025-2027. El de beneficio operativo pasó de 48.000 a 58.000 millones de yenes, y el de EBITDA, de 61.000 a 72.000 millones de yenes. La explicación: las ventas iban por encima de lo previsto por la demanda ligada a la IA generativa, y el yen estaba más débil. En 2025 el beneficio operativo ya había llegado a 47.300 millones de yenes, cerca del objetivo original para 2027.

El 30 de julio de 2026, la empresa volvió a subir su previsión para 2026: los ingresos, de 261.000 a 291.000 millones de yenes, y el beneficio operativo, de 52.200 a 60.600 millones de yenes. Citó la creciente demanda de servidores de IA para centros de datos. Su presentación de agosto mostraba que las ventas de fotorresina para el proceso frontal subieron un 30% interanual en el primer semestre de 2026, y las avanzadas (EUV y ArF), un 35%. El beneficio operativo y el EBITDA superarían los objetivos de 2027 con un año de antelación (los ingresos, no).

Es decir, una planta justificada en 2023 por el crecimiento a medio y largo plazo quedó terminada en plena oleada de demanda que la propia TOK atribuye a la IA generativa. Si la decisión anticipó ese auge, los documentos de TOK no lo dicen.

Dos comunicados, lado a lado

El nuevo edificio de producción de fotorresina de la planta de TOK en Koriyama

Fuente: Tokyo Ohka Kogyo

Agosto de 2023 (decisión) Octubre de 2026 (fin de obra)
Escala El mayor de su tipo en Japón Uno de los mayores del mundo para fotorresina
Inversión Más de 20.000 millones de yenes Unos 23.000 millones de yenes
Puesta en marcha Segundo semestre de 2026 Noviembre de 2026 (previsto)
Cómo se describen los productos de Koriyama Resinas EUV, ArF, KrF y otras Diversas resinas, incluidos materiales avanzados EUV y ArF
Razón dada Crecimiento a medio y largo plazo Crecimiento a medio y largo plazo
Capacidad de producción No divulgada No divulgada
Menciona la IA No No

La presentación para inversores de agosto va más allá y habla del mayor edificio de producción de fotorresina del mundo. La etiqueta es de la propia TOK: ningún documento explica con qué se compara, si superficie, producción o coste. Y sin una cifra de capacidad, no se sabe cuánta resina más podrá fabricar Koriyama.

Fin de obra, puesta en marcha y envíos son fechas distintas

El comunicado de 2023 situaba la puesta en marcha en el segundo semestre de 2026. En la presentación de febrero de 2026, al explicar que una amortización más pesada por las nuevas plantas entraba en sus previsiones, TOK dijo que preparaba la nueva planta de fotorresina de Koriyama y una nueva planta de químicos de alta pureza en Pyeongtaek, Corea del Sur, para que empezaran a funcionar desde 2027. En la misma respuesta añadió que estaba coordinando con sus clientes para que la planta de Kumamoto funcionara a partir del segundo semestre de 2026. Después, la presentación para inversores de agosto situó Koriyama en el segundo semestre de 2026 en un gráfico del EBITDA previsto, y el comunicado de fin de obra fija la puesta en marcha en noviembre de 2026.

La planta de Kumamoto muestra cuánto pueden moverse estas fechas. La sede Aso Kumamoto, en Kikuchi (prefectura de Kumamoto), trabaja con químicos de alta pureza para la fabricación de chips y costó unos 13.000 millones de yenes (unos 82 millones de dólares). Su puesta en marcha estaba prevista para el primer semestre de 2025. El edificio se terminó el 6 de junio de 2024 y el inicio de operaciones se anunció el 8 de junio de 2026, unos dos años después.

En Koriyama, noviembre de 2026 es cuando el edificio debe empezar a funcionar. Cuándo empezará a llegar su producción en volumen a los clientes, TOK no lo ha dicho.

Lo que TOK dijo sobre su cuota en EUV ese mismo año

En el mismo resumen de febrero, TOK explicó que en EUV no logró cuota en una generación, que el efecto duraría todo 2026 y que sí la había ganado en la siguiente. Llamó a 2026 un año de paciencia.

Sobre el nodo más avanzado, dijo que la selección estaba en su fase final, con cerca de un año de evaluación por delante y resultados previstos para fin de año, y que espera conseguir más cuota que en la generación anterior. Esa lucha por la cuota y la entrada en servicio del nuevo edificio coinciden en el tiempo, pero TOK no ha relacionado una cosa con la otra.

Apostar a tres años vista

Desde la decisión hasta el fin de obra, el edificio de Koriyama tardó tres años y dos meses, y como muestra Kumamoto, la puesta en marcha puede llegar aún más tarde. Si TOK hubiera tomado la misma decisión en febrero de 2026, cuando elevó sus objetivos, con los mismos plazos el edificio se terminaría en la primavera de 2029.

En su plan de negocio 2025-2027, presentado el 6 de enero de 2025, TOK presupuestó 76.000 millones de yenes (unos 480 millones de dólares) en inversión de capital, su mayor plan hasta la fecha. Su presentación de agosto enumera los principales proyectos: Koriyama (más de 20.000 millones de yenes), Aso Kumamoto (unos 13.000 millones de yenes), Pyeongtaek (unos 12.000 millones de yenes) y un edificio de inspección en Incheon, Corea del Sur (unos 7.000 millones de yenes). (Por qué TOK importa tanto para los chips de IA lo contamos en un artículo anterior sobre el fabricante de fotorresina EUV detrás de los chips de IA.)

Esta empresa química japonesa comprometió más de 20.000 millones de yenes tres años antes de tener listo el edificio. ¿Tomarían esa decisión las empresas de tu país?

Referencias