En el este de Japón, la luciérnaga Genji destella más o menos una vez cada 4 segundos. En el oeste, la misma especie lo hace más o menos cada 2. Un nuevo análisis genético halló que en Tokio, situada en el este, más del 70 % de las poblaciones estudiadas incluían luciérnagas con un linaje materno que se remonta al oeste de Honshu, a Shikoku o a Kyushu. Es difícil atribuirlo a una dispersión natural; según los investigadores, la explicación más sencilla es que la gente ha movido luciérnagas de un lugar a otro, a menudo para intentar recuperarlas.
La misma especie, dos ritmos
La luciérnaga Genji (Nipponoluciola cruciata) solo se conoce en Japón. Vive en Honshu, Shikoku, Kyushu y las islas cercanas, y sus larvas se crían bajo el agua.
Además, tiene acento regional. Los machos del este de Honshu destellan en promedio cada 4 segundos, aproximadamente; los del oeste de Honshu, Shikoku y Kyushu, cada 2 segundos. La frontera coincide a grandes rasgos con la Fosa Magna, una gran zona de fractura que atraviesa el centro de Honshu. Donde se tocan ambas regiones también se ha encontrado un tipo intermedio.
Ese ritmo les sirve para encontrar pareja. En un estudio publicado en 2005, unos investigadores mostraron a machos de cuatro poblaciones silvestres luces artificiales que parpadeaban a distintos intervalos. Los de Aomori y Sendai, poblaciones orientales de destello lento, se acercaron significativamente más a los destellos de 4 y 5 segundos que a los de 2 y 3. Los de Otsu, una población occidental de destello rápido, hicieron lo contrario, y los de Inuyama, de tipo intermedio, no mostraron una preferencia clara. Los autores concluyeron que las diferencias geográficas en el patrón de destello pueden separar en cierta medida el apareamiento entre poblaciones.
Estudios genéticos anteriores ya habían dividido la especie en tres linajes principales: uno en el este de Honshu, otro que abarca el oeste de Honshu y Shikoku, y otro en Kyushu.
164 poblaciones, y Tokio se sale de la norma
El nuevo estudio, obra de un equipo de la Universidad Meisei, la Universidad Cristiana Internacional, la Universidad de Kagoshima y la Universidad de Saga, se publicó en agosto de 2026 en la revista Conservation Genetics. El autor de correspondencia es Hirobumi Suzuki, profesor a tiempo parcial de la Universidad Meisei.
El equipo leyó una región del ADN mitocondrial llamada COII en 1.109 luciérnagas de 164 poblaciones de todo Japón, con un muestreo especialmente denso en los alrededores de Tokio. El ADN mitocondrial se hereda por vía materna, así que sirve para seguir la línea materna. Las secuencias se repartieron en 154 variantes, llamadas haplotipos.
A escala nacional, los tres linajes se mantuvieron bien separados, lo que indica que las luciérnagas rara vez pasan por sí solas de una región a otra.
Tokio fue distinto. Más del 70 % de las poblaciones de Tokio analizadas contenían haplotipos de linajes ajenos a la región. Los del oeste de Honshu y Shikoku aparecieron con frecuencia, y los de Kyushu, en algunos puntos. Fuera de Tokio hubo algunas poblaciones excepcionales, pero ninguna otra región estudiada mostró una mezcla de escala comparable. Estudios anteriores ya habían encontrado en Tokio haplotipos típicos del oeste de Japón, lo que hacía sospechar de trasplantes, pero no se había medido su alcance frente a datos de todo el país.
El 20 de septiembre de 2026, el diario Asahi Shimbun, uno de los mayores de Japón, publicó la noticia con un titular que puede traducirse como «Más del 70 % de las luciérnagas Genji son forasteras». El texto del artículo hablaba correctamente del 70 % de los puntos estudiados, pero el titular, leído solo, sugiere que siete de cada diez luciérnagas de Tokio llegaron de fuera. La cifra cuenta poblaciones, es decir, lugares donde viven luciérnagas, no individuos.
Liberadas para traerlas de vuelta
El artículo científico sostiene que una dispersión natural ocasional difícilmente explica cómo llegaron los linajes del oeste a Tokio. Tokio está en el este de Honshu y las demás regiones conservan intacta su estructura genética; además, entre Tokio y el oeste de Honshu y Shikoku aparece una conexión genética más fuerte que entre regiones que se separaron de forma natural. Sumando esto al historial de introducciones, los autores concluyen que la explicación más sencilla son los traslados humanos repetidos dentro de Japón. También plantean que en algunos casos pudo haber movimientos no intencionados.
Las luciérnagas forman parte del verano japonés desde hace siglos. Un estudio de 2022 sobre imágenes de luciérnagas, centrado en grabados japoneses hechos entre 1600 y 1926, identificó a más de 90 artistas que las retrataron; la mayoría de las escenas transcurren al anochecer junto al agua, con gente que las atrapa o las contempla en jaulas. En todo Japón se han organizado campañas para recuperar las luciérnagas como educación ambiental y como promoción local, y el insecto se ha tratado como símbolo de la naturaleza restaurada, según señala una revisión de 2025 sobre la investigación japonesa acerca de especies exóticas de origen nacional.
Según el equipo investigador, en Tokio se han introducido luciérnagas en proyectos de restauración ambiental y en eventos, y a veces no está claro de qué región procedían. El artículo señala que esta especie ha sido objeto de una intensa actividad ciudadana de conservación, que incluye reforzar poblaciones existentes y reintroducir luciérnagas donde habían desaparecido.
Hubo quien lo hizo con cuidado. En 2011, el Parque Zoológico de Tama, un zoo metropolitano de Tokio, recogió luciérnagas Genji adultas en hábitats cercanos, obtuvo sus huevos y crió las larvas. En marzo de 2012 soltó a modo de prueba larvas ya crecidas en un canal del recinto alimentado por un manantial. El zoo explicaba entonces que la luciérnaga Genji varía según la región en forma, hábitos, comportamiento de destello y ciclo de vida, de modo que traerla de lugares lejanos podía borrar los rasgos locales. Ese año se vio a las luciérnagas volar y poner huevos en el canal.
Lo que el estudio no dice
El ADN mitocondrial muestra qué linajes maternos hay, pero no si las luciérnagas del este y del oeste se han cruzado. El equipo afirma expresamente que sus resultados no prueban de forma directa la hibridación. En cambio, un estudio de 2020 en el que participaron algunos de los mismos investigadores, basado en ADN nuclear, sí halló de forma excepcional señales de mezcla entre los grupos cerca de las zonas donde se tocan o donde se habían trasplantado luciérnagas.
Tampoco se midió el intervalo de destello en Tokio, así que no se sabe si allí ha cambiado el ritmo. El artículo plantea la pérdida de adaptación local y la depresión exogámica (crías menos viables al cruzar poblaciones muy alejadas) como riesgos posibles, sin medir ninguno de los dos. El equipo señala que todavía hace falta un análisis a nivel genómico.
Cuando una especie nativa se vuelve forastera
Al oír «especie invasora», mucha gente piensa en animales llegados de otro país. El Gobierno japonés lo ve de forma algo más amplia. Su plan de acción contra los daños de especies exóticas, revisado en marzo de 2025 por los ministerios de Medio Ambiente, de Agricultura, Silvicultura y Pesca, y de Territorio, Infraestructura, Transporte y Turismo, advierte que incluso dentro del área de distribución natural de una especie, introducir ejemplares de otra región puede dañar los linajes genéticos locales, y que conviene evitar las introducciones imprudentes incluso de especies nativas de Japón. La Ley de Especies Exóticas Invasoras, en cambio, se centra en organismos traídos del extranjero.
Los investigadores recomiendan no reforzar poblaciones con luciérnagas de origen desconocido, usar fuentes cercanas y genéticamente compatibles cuando haga falta reintroducir, y dar prioridad, como fuente para futuras restauraciones, a las poblaciones de Tokio que aún conservan sobre todo el linaje del este de Honshu. Para la vigilancia a largo plazo, dicen, puede servir una prueba de ADN de bajo coste llamada RFLP.
En Estados Unidos, cinco especialistas en mariposas, uno de ellos entonces conservador del Smithsonian, escribieron un comunicado publicado por la Asociación Norteamericana de Mariposas (NABA) contra la suelta de mariposas criadas comercialmente en bodas y otros actos. Sostienen que las mariposas liberadas lejos de su lugar de origen se mezclan genéticamente con las poblaciones locales de la misma especie de una forma que no debería ocurrir, y advierten que las monarcas procedentes de California, donde no migran a México, podrían dejar descendencia incapaz de orientarse bien. Los criadores, según ha contado Earth Island Journal, responden que no hay pruebas de daño a las poblaciones silvestres y que los científicos exageran el riesgo. En ambos casos, la suelta nace del cariño y el riesgo es difícil de ver.
La revisión de 2025, firmada por dos investigadores de la Escuela de Posgrado de Ciencias Humanas de la Universidad de Osaka, apuntó que lo que define los problemas de las especies exóticas de origen nacional podría ser que no salen a la luz. A simple vista, una luciérnaga con linaje occidental no se distingue de las demás en un arroyo de Tokio. La diferencia aparece en su ADN.
En tu país, cuando se sueltan mariposas, peces o luciérnagas para celebrar algo o para devolverle la vida a un río, ¿alguien se pregunta de dónde vienen esos animales?
Referencias
- https://www.meisei-u.ac.jp/2026/20260908p1.html
- https://doi.org/10.1007/s10592-026-01833-3
- https://doi.org/10.1111/j.0307-6946.2005.00683.x
- https://doi.org/10.1038/s41598-020-58324-9
- https://doi.org/10.5852/ejt.2022.855.2023
- https://doi.org/10.3390/insects13090775
- https://www.jstage.jst.go.jp/article/jahes/41/1/41_81/_html/-char/ja
- https://www.tokyo-zoo.net/topics/news/tama/5711_20862_2012-05-25.html
- https://www.tokyo-zoo.net/topics/news/tama/5309_21524_2013-04-27.html
- https://www.env.go.jp/content/000301745.pdf
- https://www.env.go.jp/nature/intro/2outline/invasive.html
- https://naba.org/theres-no-need-to-release-butterflies-theyre-already-free/
- https://www.earthisland.org/journal/index.php/magazine/entry/all_aflutter
- https://www.asahi.com/articles/ASV9J1C4NV9JUTFL006M.html
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