¿Y si pudieras verificar por completo el sistema de comunicación de un coche sin usar ni un vehículo real ni una pista de pruebas? El gigante francés de componentes de automoción Valeo y el fabricante japonés de instrumentos de medición Anritsu han anunciado una colaboración tecnológica que lo hace posible. Juntos han desarrollado un "entorno de verificación de gemelo digital" para el vehículo definido por software (SDV) de nueva generación, capaz de simular en la nube todo tipo de escenarios, desde la comunicación 5G hasta la comunicación entre vehículos. La demostración conjunta se presentará por primera vez en el MWC 2026, que se celebrará en Barcelona en marzo de 2026.
¿Qué es un SDV (vehículo definido por software)?
Piensa en un smartphone. Al comprarlo tiene ciertas funciones, pero después las actualizaciones de software añaden nuevas capacidades, mejoran el rendimiento y corrigen fallos. Con los coches está llegando la era de que ocurra exactamente lo mismo.
Esa es la idea básica del SDV (Software Defined Vehicle, vehículo definido por software). En el coche tradicional las funciones quedaban fijadas al salir de fábrica; en el SDV pueden actualizarse de forma continua mediante software. Nuevas funciones de seguridad, una navegación más precisa, más entretenimiento e incluso una mejora del comportamiento dinámico llegan de forma inalámbrica después de la compra.
Esto supone un cambio estructural en la industria del automóvil. El coche tradicional se definía por el hardware (motor, chasis, piezas físicas). En el SDV esa relación se invierte y el software pasa a ser el protagonista que determina el valor y las funciones del vehículo.
Fabricantes de todo el mundo, como Toyota, Honda, Volkswagen, BMW o Tesla, invierten grandes sumas en plataformas SDV. El SDV no solo da lugar a "mejores coches": también abre modelos de negocio totalmente nuevos, como la suscripción a funciones premium, el cobro por uso de la conducción autónoma o una experiencia a bordo personalizada.
El reto de las pruebas: demasiadas variables y poco tiempo
Aquí surge un gran problema. Cuanto más se "softwariza" y conecta el coche, más crecen, de forma exponencial, los aspectos que hay que probar.
Un coche conectado actual debe comunicarse de forma estable en redes celulares distintas (4G, 5G), con operadores diferentes en países diferentes y bajo condiciones de señal muy variadas: túneles, zonas urbanas de alta densidad, autopistas en las afueras. Al mismo tiempo, debe comunicarse con otros vehículos (V2V), con la infraestructura vial (V2I) y con servidores en la nube.
En las pruebas tradicionales había que fabricar prototipos físicos, montar costosos bancos de ensayo y verificar circulando con coches reales por carreteras reales. Eso exige muchísimo tiempo y dinero. A medida que la industria adopta el ciclo rápido de desarrollo de software llamado CI/CD (integración y entrega continuas), el método tradicional ya no da abasto.
Gilles Mabire, director de tecnología (CTO) de la Brain Division de Valeo, lo señala así: "Mientras el desarrollo se vuelve más complejo, las exigencias de acortar los ciclos de desarrollo del vehículo y reducir costos son cada vez más severas".
La solución: un gemelo digital en la nube
Aquí es donde entra la solución fruto de la colaboración entre Valeo y Anritsu. Ambas empresas han construido un entorno de pruebas virtual que reproduce el mundo real en la nube.
El papel de Anritsu es la simulación de la red virtual. Con sede en Atsugi (prefectura de Kanagawa) y 130 años de historia desde su fundación en 1895, Anritsu es una empresa líder en medición de comunicaciones con un profundo conocimiento de las pruebas inalámbricas. Su "In-the-Loop Simulator", basado en software, reproduce de forma virtual el entorno de las redes celulares del mundo real: la simulación simultánea de redes de varios operadores (Inter-MNO), diversas condiciones de propagación de la señal e incluso escenarios de comunicación V2X (Vehicle-to-Everything).
El papel de Valeo es aportar el lado del vehículo virtual. Esta empresa tecnológica con sede en Francia (unos 21.500 millones de euros de facturación anual, unos 3,5 billones de yenes, y más de 106.100 empleados en 28 países) proporciona hardware virtualizado y simulación de ECU (unidades de control electrónico). La unidad telemática, el cerebro de las comunicaciones del coche, funciona como software en la nube en lugar de sobre hardware físico.
Al combinar ambos, se completa un gemelo digital total: un coche virtual se conecta a una red celular virtual y todo funciona en la nube. Los ingenieros pueden probar el comportamiento del sistema de comunicación embarcado en miles de escenarios distintos sin tocar nunca un coche real ni una pista de pruebas.
Koji Ogawa, director del departamento de soluciones de pruebas IoT de Anritsu, lo explica: "Para operar de forma estable servicios de conectividad avanzados, es imprescindible implementar el software teniendo en cuenta los casos límite que se dan en el mundo real. Anritsu responde a este reto con una cadena de herramientas integral que abarca desde las pruebas de conducción en campo hasta la simulación de software en laboratorio".
Por qué esta alianza tiene sentido
La combinación de un proveedor automotriz francés de nivel 1 (Tier 1) y un fabricante japonés de instrumentos de medición puede sorprender, pero refleja que el desarrollo del automóvil actual es cada vez más transversal.
Valeo entiende qué piden los fabricantes a sus vehículos. Anritsu entiende cómo funcionan las comunicaciones inalámbricas y cómo se prueban. Ninguna de las dos por separado podría construir un entorno de pruebas virtual integral, pero, con su colaboración, cubren toda la cadena, desde los sistemas embarcados hasta la infraestructura de red.
Es también parte de una tendencia más amplia en la cadena de suministro automotriz japonesa. Empresas como Anritsu, especializadas en pruebas de comunicaciones, aceleran su despliegue hacia las aplicaciones de automoción a medida que el vehículo se convierte en un "dispositivo de comunicación con ruedas". Anritsu ya colabora con dSPACE en simuladores para coches conectados y ha empezado a entregar entornos de prueba OTA (Over-The-Air) de vehículo completo a los principales fabricantes japoneses.
El panorama general: la estrategia SDV de Japón
Esta colaboración se enmarca en el contexto más amplio de la transformación de la industria automotriz japonesa. El Ministerio de Economía, Comercio e Industria (METI) creó un grupo de trabajo de SDV y colaboración de datos dentro de su comité de DX de la movilidad para acelerar la transición hacia el vehículo definido por software.
Los fabricantes japoneses afrontan presiones propias. Han liderado tradicionalmente el mundo en hardware (motores, transmisiones, calidad de fabricación), pero la era SDV exige excelencia en software. Tesla y los fabricantes chinos de vehículos eléctricos llevan ya años desarrollando coches con enfoque "software primero". Los fabricantes japoneses tradicionales trabajan para cerrar esa brecha, y una infraestructura de pruebas como la plataforma Valeo-Anritsu es una pieza imprescindible para lograrlo.
Honda desarrolla su propio entorno de gemelo digital para la gestión de la energía y la conducción autónoma, y verifica mediante simulación con IA escenarios imposibles o peligrosos en la realidad. Toyota también invierte en plataformas de simulación para el desarrollo de la conducción autónoma. El punto en común: la prueba virtual ya no es una opción, sino una necesidad.
Qué se podrá ver en el MWC 2026
Valeo y Anritsu mostrarán su solución conjunta en el MWC 2026, que se celebra en Barcelona del 2 al 5 de marzo de 2026. La exhibición en el estand de Anritsu (Hall 5, Stand D41) formará parte de una muestra que incluye plataformas de pruebas 6G, soluciones de medición impulsadas por IA y funciones de prueba de redes no terrestres (NTN).
El debut en Barcelona tiene un valor simbólico. El MWC es, en origen, un evento del sector de las telecomunicaciones, pero, con la creciente convergencia entre automoción y tecnología de comunicaciones, los fabricantes de coches y sus proveedores se están convirtiendo en participantes destacados. Un coche siempre conectado es, en muchos sentidos, "otro dispositivo más" en la red celular, y necesita pruebas a su altura.
Perspectivas de futuro
El paso de la prueba física a la virtual no es solo cuestión de comodidad o de ahorro de costos, sino de fabricar coches fundamentalmente mejores. En un entorno virtual pueden simularse escenarios imposibles de probar en el mundo real: un fallo de red a 200 km/h, conexiones simultáneas en varios países o casos límite que solo ocurren una vez por millón, pero que resultan fatales si suceden.
A medida que los coches se vuelven más conectados y guiados por software, la capacidad de probarlos de forma integral y rápida marcará la diferencia entre líderes y seguidores. La colaboración entre Valeo y Anritsu es una pieza clave de ese rompecabezas y tiende un puente entre la tecnología automotriz de Francia y la de medición de Japón.
¿Qué iniciativas hay en tu país en torno al SDV y a las pruebas virtuales? Cuéntanos tu punto de vista.
Referencias
- https://prtimes.jp/main/html/rd/p/000000293.000109169.html
- https://www.anritsu.com/ja-jp/test-measurement/solutions/automotive
- https://www.valeo.com/en/everything-you-need-to-know-about-the-software-defined-vehicle-sdv/
- https://www.valeo.com/en/valeo-at-ces-2026-las-vegas/
- https://www.meti.go.jp/policy/mono_info_service/mono/automobile/jido_soko/sdvdata_wg/
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