♨️ En Japón, las posadas con aguas termales suelen elegirse por la comida, las habitaciones, el servicio y el paisaje. Un criterio común para comparar el agua en la que uno se mete casi no existía. Así lo ve un nuevo grupo privado, que ha lanzado Yuchelin, un sistema que da estrellas al agua de la bañera, y el 26 de octubre de 2026 anunciará sus primeros 21 establecimientos con tres estrellas.

Cinco criterios y tres estrellas

Lo gestiona Yuchelin, una asociación privada constituida en Tokio en agosto de 2025. El nombre juega con Michelin, y el texto en inglés de su web cita la guía de restaurantes como modelo, pero sus comunicados no mencionan ningún acuerdo con Michelin. El Ministerio de Medio Ambiente respalda la ceremonia de premios; el sistema en sí es privado.

La arquitectura, las habitaciones, la comida, el servicio, la fama y la popularidad en redes sociales quedan fuera de las estrellas. Lo que se juzga es el agua tal como llega a la bañera, con cinco criterios:

  • Carácter del agua: composición, pH, temperatura, color, olor, sabor y tacto sobre la piel
  • Frescura (forma de suministro): distancia y tiempo desde el manantial hasta la bañera, distribución, y cómo se calienta, se diluye, se recircula o se desinfecta
  • Rareza: origen geológico, forma de brotar, maneras singulares de bañarse, ubicación remota
  • Seguridad e higiene: limpieza, medidas de seguridad en el baño, cumplimiento de la ley
  • Valor ambiental y cultural: paisaje, respeto por la naturaleza, historia y cultura, y el trabajo local para conservar el manantial

Según la Ley de Aguas Termales de Japón, el agua que brota del subsuelo es onsen si sale a 25 °C o más, o si contiene en cantidad suficiente alguna de 19 sustancias de una lista. La Asociación de Onsen de Japón las agrupa en 10 tipos, como los manantiales simples, los clorurados o los sulfurosos. Dos baños con el mismo cartel de "onsen" pueden tener aguas muy distintas.

La evaluación empieza con los análisis de composición y otros documentos, y después un inspector visita el lugar. Según la web de la asociación, en principio no revela su identidad. Un comité de evaluación puntúa, y un consejo de expertos en ciencia termal, medicina termal y turismo supervisa el sistema. Los establecimientos no pagan tasas de revisión ni de certificación. El dinero saldrá del micromecenazgo y de patrocinadores, y la asociación dice que no acepta patrocinio de establecimientos que puedan ser evaluados ni de municipios con intereses en juego.

Tres estrellas significan "una experiencia de baño que cambia la vida"; dos, "un manantial famoso que justifica el viaje"; una, "un baño que merece la parada si se pasa cerca". Según lo previsto en octubre de 2026, este año solo se anunciarán las de tres estrellas, y las de dos y una llegarán a partir de 2027.

La "frescura" suele acabar en un debate entre dos sistemas

En el gensen kakenagashi, el agua del manantial entra sin parar en la bañera y lo que rebosa no se reutiliza. En el junkan roka, el agua de la bañera pasa por filtros, se recalienta y vuelve.

Muchos puristas consideran superior el primero, pero la recirculación tiene sus razones. En los ejemplos de redacción que el Ministerio de Medio Ambiente dio en 2005, los motivos citados para recircular son "la gestión de la higiene" y "la protección del recurso termal y la gestión de la higiene". Si el caudal es limitado, puede no alcanzar para una bañera grande o un baño al aire libre. El agua reutilizada exige control: el Ministerio de Salud explica que la bacteria Legionella, presente en suelos y ríos, se convierte en un riesgo de infección cuando se multiplica dentro de instalaciones artificiales. Ese ministerio publica un manual específico de prevención para bañeras con recirculación.

Yuchelin afirma que no tomará el agua "tal como sale del manantial" como criterio absoluto, porque la temperatura, el caudal o la ubicación a veces obligan a ajustarla, y dice que examina cómo cada establecimiento lleva el carácter del manantial hasta la bañera.

El cartel del vestuario, obligatorio desde 2005

Los baños termales japoneses ya publican por ley información sobre su agua: composición, contraindicaciones y precauciones. En 2004 se descubrió que algunos establecimientos añadían aditivos de baño sin avisar, y desde el 24 de mayo de 2005 quien añade agua, la calienta, la recircula, le pone aditivos o la desinfecta debe indicarlo y explicar por qué. No colocar el cartel o falsearlo puede costar una multa de hasta 300.000 yenes (unos 1.900 dólares).

La norma pide el "sí o no" y el "porqué", no el "cuánto". Al introducirla, el Ministerio de Medio Ambiente solo citó como información útil que los operadores podían ofrecer por su cuenta el grado de dilución y desinfección, la frecuencia de renovación del agua y el estado de la limpieza.

En Alemania, los estados pueden reconocer oficialmente un manantial como Heilquelle (manantial curativo) a partir de análisis de laboratorio. En Sajonia, la solicitud exige un análisis del agua y, si tiene más de dos años, un análisis de control actualizado. Es un sistema que certifica el manantial para uso terapéutico. La ley japonesa exige carteles, pero no juzga la calidad. Las estrellas de Yuchelin valoran el agua de la bañera y no dicen nada sobre la salud.

Una escala de cinco niveles que ya existió

La portada en inglés de Yuchelin se presenta como "Japan's first hot spring rating guide" (la primera guía de calificación de aguas termales de Japón). Pero graduar el agua no es una idea nueva. La Asociación de Onsen de Japón, una entidad del sector, empezó en abril de 2003 a emitir de forma experimental un nuevo "cartel de agua termal natural": inspeccionaba bañera por bañera y repartió 670 carteles. La versión definitiva, lanzada en mayo de 2005, mostraba 17 datos y calificaba seis de ellos en cinco niveles, como referencia de naturalidad y adecuación: manantial, tipo de agua, conducción, sistema de entrada y salida, agua añadida y proporción de agua nueva del manantial que entra en la bañera. Según la asociación, todos los carteles habían caducado el 28 de febrero de 2019 y el sistema quedó abolido.

Aquel cartel medía sobre todo la naturalidad. Yuchelin dice valorar cómo se maneja el agua, ajustes incluidos. Los primeros premios mostrarán si cinco criterios distinguen un baño recirculado bien gestionado de uno de agua corrida mal cuidado.

Las páginas en japonés dicen que las instalaciones, la comida y el servicio no se evalúan. El texto en inglés de la misma portada afirma que los inspectores valoran "water quality, facilities, hospitality, and scenery" (calidad del agua, instalaciones, hospitalidad y paisaje).

Veintiuna estrellas todavía no hacen un mapa

Según el Ministerio de Medio Ambiente, a finales de marzo de 2025 Japón tenía 2.839 zonas termales con alojamiento, 27.899 manantiales y 13.425 alojamientos en zonas termales. La primera lista tiene 21 establecimientos. Según la asociación, en octubre de 2026 el reclutamiento y la formación de inspectores seguían en preparación para el funcionamiento pleno a partir del año fiscal 2027.

El comunicado no explica cómo se convierten los cinco criterios en una puntuación ni cuánto pesa cada uno. Si la frescura pesa mucho, el agua corrida tendrá ventaja; si pesan más la seguridad y la cultura, la lista cambiará. Además, dos de los siete miembros del consejo supervisor ocupan también los cargos de director y auditor de la asociación. El comunicado no explica esa coincidencia.

Las zonas termales con alojamiento pasaron de 3.185 en el año fiscal 2010 a 2.839 en el de 2024. Si los viajeros eligen por el agua, sostiene la asociación, el dinero llegará a las pequeñas posadas y a los baños comunitarios que cuidan buenos manantiales. Su lema lo resume: "Hoy, elijamos la posada por su agua".

Si viajas a Japón

Según lo previsto en octubre de 2026, los establecimientos certificados se publicarán en la web de Yuchelin, que también prepara un "Yuchelin MAP". La primera parte de la ceremonia del 26 de octubre (de 13:00 a 14:30, hora de Japón) se emitirá en línea y gratis.

Mientras tanto, conviene mirar en el cartel del vestuario las líneas sobre agua añadida, calentamiento, recirculación y desinfección. La Asociación de Onsen de Japón recomienda echarse agua antes de entrar, empezando por manos y pies, beber un vaso de agua y evitar el baño justo antes o después de comer o de tomar alcohol. Las "seis normas" de Yuchelin piden informarse antes, dar prioridad a los vecinos, no acaparar el caño ni hacer fotos y aceptar el agua natural tal como es, muy caliente un día y tibia otro.

Las normas sobre tatuajes varían según el establecimiento. En una encuesta de 2015 de la Agencia de Turismo de Japón, de los 581 hoteles y posadas que respondieron, alrededor del 56% no admitía a personas tatuadas, el 31% sí y el 13% lo permitía con condiciones, como cubrirlos. En 2016 la agencia recopiló alternativas como los parches para taparlos o los baños privados. Conviene preguntar antes.

Y en tu país, cuando eliges unas termas o un spa, ¿te fijas en el agua o en todo lo que la rodea?

Referencias