Obtener la ciudadanía japonesa se volvió bastante más difícil el 1 de abril de 2026. El Ministerio de Justicia duplicó el requisito efectivo de residencia para la naturalización, de cinco a diez años, y amplió la verificación fiscal de uno a cinco. No se modificó ninguna ley: todo se hace mediante un ajuste en la forma de examinar las solicitudes. Esto es lo que significa para los extranjeros en Japón, por qué ocurre ahora y cómo se compara el país con el resto del mundo.

Qué cambió el 1 de abril

El 27 de marzo de 2026, el Ministerio de Justicia de Japón anunció oficialmente el endurecimiento de los criterios de naturalización a partir del 1 de abril. Los cambios son significativos.

Hasta ahora, los extranjeros podían solicitar la ciudadanía japonesa después de vivir en el país durante al menos 5 años consecutivos. A partir de abril, el requisito práctico se eleva a 10 años de residencia continua.

La carga documental también crece. Los solicitantes deben presentar cinco años de certificados de pago de impuestos, frente a uno antes, y dos años de registros del seguro social. Es lo que ya se exigía para la residencia permanente.

Así que obtener la ciudadanía japonesa requiere ahora el mismo nivel de comprobación que un simple permiso para quedarse indefinidamente, pese a que la ciudadanía conlleva derechos y responsabilidades mucho mayores.

El "fenómeno de inversión" detrás del cambio

La motivación principal detrás de este endurecimiento es lo que los legisladores llaman el "fenómeno de inversión" entre la residencia permanente y la naturalización.

En el sistema migratorio de Japón, obtener la residencia permanente tradicionalmente requiere 10 o más años de residencia continua. Los residentes permanentes pueden vivir y trabajar libremente en Japón, pero no pueden votar, postularse a cargos públicos ni ocupar ciertos puestos gubernamentales.

La naturalización, que otorga derecho al voto, elegibilidad para cargos públicos y pasaporte japonés, antes solo requería cinco años. El premio mayor tenía el listón más bajo, algo que muchos consideraban ilógico.

El Partido Nippon Ishin no Kai planteó formalmente esta preocupación en una propuesta política de septiembre de 2025. En noviembre de 2025 la primera ministra Sanae Takaichi encargó la revisión al ministro de Justicia, Hiroshi Hiraguchi, y una consulta entre el gobierno y los partidos gobernantes fijó el rumbo en diciembre. Los cambios quedaron integrados en el paquete integral sobre la acogida de extranjeros y una convivencia ordenada, que el gobierno aprobó en enero de 2026.

Sin cambio de ley: ¿es legal?

Quizás el aspecto más polémico es cómo se implementa este cambio.

La Ley de Nacionalidad de Japón (Artículo 5) establece claramente que uno de los requisitos para la naturalización es "haber mantenido continuamente un domicilio en Japón durante 5 años o más." Ese texto permanece sin cambios. La posición del Ministerio de Justicia es que la cifra de 5 años representa solo el umbral mínimo, y que ejercer mayor discreción al aprobar solicitudes está dentro de la autoridad legal del Ministro.

Sin embargo, los juristas están divididos. Los críticos argumentan que duplicar el requisito efectivo mediante discreción administrativa, sin debate parlamentario, socava el proceso legislativo. Si el gobierno quería 10 años, debería haber pasado por la Dieta (parlamento) para enmendar la ley.

Los defensores responden que la naturalización siempre ha sido un acto discrecional. Incluso antes de este cambio, requisitos no escritos como el dominio del japonés se aplicaban en la práctica sin aparecer en el estatuto.

Lograr el efecto práctico de un cambio legal sin la dificultad política de modificar la ley plantea preguntas sobre rendición de cuentas y transparencia que no van a desaparecer.

La contradicción: "Vengan a trabajar, pero no esperen ciudadanía"

La política migratoria de Japón va en dos direcciones simultáneamente, y la tensión es difícil de ignorar.

Por un lado, el gobierno amplía los programas de trabajadores extranjeros. El sistema "Ikusei Shuro", aprobado por ley en 2024 para sustituir al criticado Programa de Prácticas Técnicas, debe arrancar en 2027. Las categorías de Trabajadores Calificados Especificados siguen creciendo. A finales de 2025 los residentes extranjeros llegaron a 4,12 millones, superando por primera vez los cuatro millones.

Por otro lado, la naturalización ahora requiere diez años. El gobierno ha anunciado que sumará a la residencia permanente requisitos de competencia en japonés y umbrales de ingresos, aunque a 2026 no ha fijado ningún nivel. Desde abril de 2027, los residentes permanentes que no paguen impuestos o primas del seguro social podrán perder su estatus.

El gobierno lo enmarca como "coexistencia ordenada." Pero para muchos extranjeros, el mensaje se lee diferente: "Queremos tu trabajo, pero convertirte en uno de nosotros tomará el doble de tiempo."

Esa brecha pesa en un mercado global de talento donde los trabajadores calificados comparan destinos antes de decidirse.

¿Cómo se compara Japón internacionalmente?

El nuevo estándar de 10 años de Japón lo coloca entre los regímenes de naturalización más estrictos del mundo desarrollado.

Estados Unidos: 5 años como residente permanente (3 años si está casado con ciudadano estadounidense). La doble ciudadanía se tolera en la práctica.

Canadá: 1.095 días (aproximadamente 3 años) de presencia física en un período de 5 años. El tiempo con visas temporales puede contar parcialmente. Una de las vías más accesibles del mundo.

Alemania: En 2024 redujo el requisito de 8 a 5 años y permitió la doble ciudadanía por primera vez. Una vía rápida de 3 años se introdujo pero se abolió en octubre de 2025, volviendo al mínimo de 5 años.

Australia: 4 años de residencia legal, con al menos 1 año como residente permanente.

Suiza: 10 años de residencia, más requisitos adicionales cantonales y comunales. Generalmente considerado el más estricto de Europa.

Japón (nuevo): 10 años en principio. Y a diferencia de la mayoría de los países mencionados, Japón generalmente no permite la doble ciudadanía, los solicitantes deben renunciar a su nacionalidad original.

La tendencia global ha sido facilitar la naturalización para fomentar la integración. La reforma alemana de 2024 fue explícitamente diseñada para aumentar las solicitudes de ciudadanía. Japón va en dirección opuesta.

En cifras

Las cifras del Ministerio de Justicia muestran 12.248 solicitudes de naturalización en 2024, 8.863 aprobaciones y 639 denegaciones. En 2025 subieron las tres: 14.103 solicitudes, 9.258 aprobaciones y 666 denegaciones.

Esas solicitudes y aprobaciones no son el mismo grupo, porque una resolución tarda alrededor de un año, y el propio Ministerio advierte que no se debe dividir una entre otra para obtener una tasa de aprobación. Las denegaciones rondan las 600 a 900 al año, así que la mayoría de las solicitudes admitidas a trámite acaba prosperando.

Aun así, frente a una población extranjera de 4,12 millones, unas nueve mil naturalizaciones al año es poco. Con los nuevos requisitos, las solicitudes podrían caer al retrasarse el momento de presentarlas.

La infraestructura de control también se estrecha. Desde el 14 de junio de 2026, Japón empieza a expedir una "tarjeta de residencia específica" que fusiona la tarjeta de residencia con la My Number, la identificación nacional. A partir de 2027 el gobierno prevé reforzar el intercambio de datos entre el Estado y los municipios sobre impuestos y seguro social, cerrando los huecos que antes dificultaban detectar los impagos.

¿Qué viene después?

El nuevo estándar se aplica a cualquier resolución dictada a partir del 1 de abril, de modo que puede alcanzar a solicitudes ya presentadas. Para los extranjeros que preparaban su expediente bajo las reglas anteriores, el momento es brutal. Gestores administrativos y abogados de inmigración llevaban meses aconsejando presentar antes de que se cerrara la ventana.

El desafío de Japón en adelante es reconciliar su necesidad desesperada de trabajadores con vías cada vez más restrictivas hacia la pertenencia. En un mundo donde los trabajadores calificados pueden elegir entre países, y Alemania, Canadá y Australia están facilitando la ciudadanía, el mensaje de Japón de "trabaja aquí una década antes de que consideremos hacerte uno de nosotros" puede resultar costoso.


En Japón, ahora se requieren 10 años de residencia para solicitar la ciudadanía, y debes renunciar a tu nacionalidad original. ¿Cuáles son los requisitos en tu país? ¿Se permite la doble ciudadanía? Nos encantaría saber cómo maneja tu país la naturalización. ¡Comparte tu opinión en los comentarios!

Referencias