¿Más de 10.000 yenes por un pijama? «Imposible», pensaban muchos japoneses. Hoy, esos mismos consumidores se apresuran a comprar una prenda muy concreta: la llamada "recovery wear", ropa que promete activar la circulación y aliviar la fatiga con solo llevarla puesta. Lo que antes costaba cerca de 30.000 yenes el conjunto vive ahora una guerra de precios desde que Workman (desde 990 yenes), Nitori (desde 1.490 yenes) y Aeon irrumpieron en el mercado.
¿Qué es la recovery wear? La ciencia detrás de los «pijamas curativos»
La recovery wear es ropa funcional con cerámicas o partículas minerales integradas en el tejido. Estos materiales absorben el calor corporal y lo reemiten como radiación infrarroja lejana, lo que favorece la circulación sanguínea y ayuda a recuperarse de la fatiga. Se usa sobre todo al dormir o en momentos de descanso.
El punto de inflexión llegó en 2022, cuando el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón clasificó oficialmente la «ropa doméstica de promoción de la circulación sanguínea por infrarrojos lejanos» como dispositivo médico general. Desde entonces, las empresas que aportan evidencia científica y presentan la notificación correspondiente pueden vender sus productos anunciando efectos como «mejora de la circulación» o «alivio de la fatiga». Dejó de ser simple ropa de estar por casa para convertirse en un «dispositivo médico que se viste», y las incorporaciones al sector se dispararon.
La marca de referencia es BAKUNE, de la firma de bienestar TENTIAL. Con el actor Sho Sakurai como imagen, la serie se vende a unos 25.000 yenes (unos 165 dólares) el conjunto. Otras marcas como VENEX, SIXPAD, la línea «ReD» de MTG o ReFa VITALWEAR también invierten con fuerza en publicidad televisiva. El fenómeno llegó a figurar entre los 30 candidatos al premio a la Palabra del Año 2025 de Japón.
Un mercado que se multiplicará por nueve hasta 2030
Según el Instituto de Investigación de la Asociación Japonesa de Gestión, el mercado de la recovery wear se valoró en 18.900 millones de yenes (unos 125 millones de dólares) en 2024 y se prevé que alcance unos 170.000 millones de yenes (unos 1.130 millones de dólares) en 2030, casi nueve veces más.
Si se toma el mercado más amplio del «descanso y la lucha contra la fatiga», la Asociación Japonesa de Recuperación calcula que en 2025 alcanzó los 7,66 billones de yenes (unos 51.000 millones de dólares) y que superará los 21 billones de yenes (unos 140.000 millones) en 2035, incluyendo alimentación, ropa, vivienda y ejercicio.
Detrás hay un problema estructural propio de la sociedad japonesa. Jornadas largas, falta crónica de sueño y una población muy envejecida: la fatiga es profunda y «estar algo cansado» se ha vuelto lo normal. Según el propio Ministerio de Salud, las horas de sueño medias en Japón están entre las más bajas de la OCDE. El terreno para una ropa que promete recuperación solo con vestirla ya estaba abonado.
Las cadenas económicas entran en escena: el golpe de la guerra de precios
«Mediheal» de Workman: un conjunto por 3.800 yenes
La «Mediheal» de Workman no es nueva: la cadena la venía ofreciendo a su clientela profesional desde la primavera de 2021 y había acumulado 1,7 millones de prendas hasta la primavera de 2025. El giro llegó en el otoño de 2025, cuando puso 24 artículos al alcance del público general. Su gran arma es el precio: 1.900 yenes (unos 13 dólares) la camiseta de manga larga y 3.800 yenes (unos 25 dólares) el conjunto, alrededor de una séptima parte de los 25.000 yenes del conjunto de BAKUNE.
Entre septiembre y diciembre de 2025 se agotaron 3,19 millones de unidades en apenas 20 días efectivos de venta, con 5.500 millones de yenes (unos 36 millones de dólares) de facturación. Las roturas de stock fueron tantas que el producto apenas estuvo unos días en las tiendas. Para 2026 la compañía prevé lanzar 21 millones de unidades y facturar 35.000 millones de yenes (unos 233 millones de dólares). Con el presentador Sō Takei como embajador, aspira a liderar el mercado en volumen e ingresos en 2027.
«N-Miraku» de Nitori: recovery wear desde una tienda de muebles
A finales de enero de 2026, Nitori, la mayor cadena de muebles y artículos para el hogar de Japón, entró en el mercado con su serie «N-Miraku», que se vende en sus tiendas de todo el país, en los establecimientos Shimachu y Homes y en su web. Los precios: 1.490 yenes (unos 10 dólares) la camiseta de manga corta y 1.990 yenes (unos 13 dólares) la de manga larga y el pantalón.
Las prendas fijan cerámicas de alta pureza sobre la fibra y están registradas como dispositivo médico general. Una tienda de muebles vende ahora la recuperación «que se viste», junto a la ropa de cama.
«EX Celiant» de Aeon: el gigante del supermercado regresa
La gran cadena de supermercados Aeon fue en realidad pionera. Su marca TopValu empezó a usar el tejido Celiant en 2018, lanzó «Celiant Wear» en marzo de 2019 y lo registró como dispositivo médico general ese otoño; llegó a fijarse la meta de 1 millón de prendas acumuladas para agosto de 2021. Según un análisis de Gendai Business, el desarrollo se frenó cuando se calmó la demanda de ropa de casa de la pandemia.
El 11 de diciembre de 2025, Aeon regresó con «EX Celiant», con ropa interior de hombre y mujer a 3.278 yenes (unos 22 dólares) cada prenda en unas 190 tiendas. En febrero de 2026, Junko Odajima, directiva al frente de la división textil de Aeon Retail, anunció el objetivo de multiplicar por diez las ventas de las líneas Celiant en el ejercicio 2026 y por cien en el de 2030.
Dudas sobre la eficacia y retos del sector
Tras el rápido crecimiento, el sector también afronta problemas.
En noviembre de 2025, la empresa Relive anunció la retirada voluntaria de unas 480.000 unidades de sus productos estrella, la «Relive Shirt α» y las «Relive Spats α». El motivo: una revisión de agosto de 2025 del documento de preguntas y respuestas del Ministerio de Salud dejó claro que las prendas con infrarrojos lejanos aplicados solo a una parte del tejido mediante estampado no encajan en la definición de este tipo de dispositivo médico. No se registraron daños para la salud, pero al tratarse de una marca conocida por su publicidad televisiva, el caso sacudió al sector.
Entre los consumidores persiste la duda de si «de verdad funciona». Distinguir los productos con base científica de los que no la tienen es difícil, y la notificación como «dispositivo médico general» gana peso como criterio.
También se debate si hay diferencia real de efecto entre las prendas baratas y las caras: sobre la «Mediheal» de Workman hay reseñas que dicen «apenas noté efecto», mientras otras valoran que «por este precio, merece la pena probar».
Japón, «potencia de la fatiga»
Que la recovery wear cale tanto en Japón tiene que ver con una idea particular de la salud.
Existe el concepto de «mibyō» (未病), ese estado en el que uno no está enfermo pero tampoco sano, que describe bien el día a día de muchos japoneses. También encaja la tradición del «yōjō» (養生), cuidar y recuperar el cuerpo en la vida cotidiana, muy afín a la idea de recuperarse «solo con vestirse».
Las condiciones de vivienda ayudan: en un país con espacios más reducidos que en Occidente, cambiar de pijama resulta mucho más cómodo que instalar un sillón de masaje o un gimnasio en casa.
En la tierra donde «otsukaresama desu» es el saludo más frecuente, confiar la «recuperación» a la ropa es una solución muy japonesa.
Actualización: Workman apunta ya a 34 millones de prendas al año
El impulso de Workman continuó tras la publicación de este artículo. La Mediheal vendió 1,58 millones de prendas en enero, 1,56 millones en febrero y 2,08 millones en marzo: 5,22 millones en el trimestre. En el ejercicio cerrado en marzo de 2026, la línea acumulaba unos 6,83 millones de prendas y unos 11.500 millones de yenes de facturación desde su lanzamiento en septiembre de 2025, y la compañía firmó un resultado récord.
En su presentación de otoño-invierno del 8 de septiembre, Workman informó de que las ventas acumuladas desde enero de 2026 habían llegado a 12 millones de prendas y elevó su plan anual de los 21 millones de prendas y 35.000 millones de yenes fijados en febrero a 34 millones y 50.000 millones. El director general Tetsuo Tsuchiya proclamó la «victoria total» en el mercado y ahora impulsa su modelo superior, «Mediheal Cosmos», a 2.900 yenes. La empresa quiere pasar del pijama y la ropa de casa a los trajes y la ropa de trabajo: recuperarse mientras se trabaja.
Con el suelo de precios ya roto, la próxima batalla se libra en cuándo se lleva puesta.
¿Se vende en tu país ropa que promete quitar el cansancio solo con llevarla? ¿Qué haces tú para recuperarte de un día agotador?
Referencias
- https://gendai.media/articles/-/162335
- https://womanslabo.com/market-251201-2
- https://senken.co.jp/posts/workman-250904
- https://www.ryutsuu.biz/commodity/s021011.html
- https://prtimes.jp/main/html/rd/p/000001359.000073913.html
- https://prtimes.jp/main/html/rd/p/000005541.000007505.html
- https://www.ryutsuu.biz/commodity/s021816.html
- https://prtimes.jp/main/html/rd/p/000000085.000085299.html
- https://coki.jp/article/column/62405/
- https://www.wwdjapan.com/articles/2398722
- https://www.advertimes.com/?p=556820
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