👁️ Imagina unas lentillas que muestran mapas, mensajes y datos de salud directamente en tu campo de visión. Lo que hasta hace poco parecía ciencia ficción avanza a paso rápido hacia la realidad, y Japón está en primera línea: en 2025, sus universidades y empresas encadenaron varios avances técnicos en lentes de contacto inteligentes. Con el mercado empezando a tomar forma, la pregunta es cuánto de su núcleo tecnológico acabará saliendo de Japón.

¿Qué es una lente de contacto inteligente?

Es un dispositivo ponible de nueva generación que incorpora circuitos electrónicos, sensores y funciones de pantalla en una lentilla de corrección visual convencional. Sus usos potenciales son muy variados.

Como pantalla de realidad aumentada (RA), puede superponer en tiempo real mapas, mensajes o texto traducido sobre lo que vemos. En salud, promete medir la glucosa a partir del fluido lacrimal o vigilar la presión intraocular para detectar el glaucoma a tiempo. También se investiga su uso en la corrección automática de la vista y en la identificación biométrica.

A diferencia del móvil o de las gafas inteligentes, la lentilla se coloca directamente sobre el ojo: no hay que sostener nada ni llevar un aparato en la cara. Como dispositivo "manos libres" definitivo, se la considera la gran candidata a suceder al smartphone.

El frente de la I+D japonesa

Universidad de Agricultura y Tecnología de Tokio: la holografía resuelve el "problema del enfoque"

El viejo obstáculo de estas lentes es que el ojo no consigue enfocar una pantalla incrustada tan cerca de la retina: con los métodos convencionales, la imagen sale borrosa.

El grupo del profesor Yasuhiro Takaki, en la Universidad de Agricultura y Tecnología de Tokio (TUAT), abordó el problema con una "pantalla holográfica para lente de contacto" presentada en 2021. Al reproducir el frente de onda de la luz que emiten los objetos, el ojo enfoca las imágenes de forma natural, igual que enfocaría algo real.

En abril de 2024, el proyecto, registrado como "desarrollo de tecnología de base innovadora para una pantalla holográfica de lente de contacto", fue seleccionado por el fondo Beyond 5G (6G) del NICT (Instituto Nacional de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones), y arrancó una colaboración entre universidad y empresa con la Universidad de Tokushima, la Universidad de Waseda, Citizen Fine Device y SEED, con investigación prevista hasta el año fiscal 2026 para asentar la tecnología de base. En octubre de 2025 se creó, en torno al profesor Takaki, un "Consorcio de Lentes de Contacto Inteligentes" que iniciará su actividad en abril de 2026 para fijar estándares del sector.

SEED: una plataforma abierta para democratizar el desarrollo

El fabricante japonés de lentillas SEED publicó en febrero de 2025 una "plataforma abierta y avanzada" para desarrollar lentes de contacto inteligentes.

Fabricar una de estas lentes exige conocimientos de semiconductores, componentes electrónicos, comunicaciones, ciencia de materiales y certificación médica, además de una inversión enorme. No en vano, la estadounidense Mojo Vision abandonó en 2023 su desarrollo por falta de fondos.

La plataforma de SEED ofrece una arquitectura común (el LSI de control, el sustrato flexible, las técnicas de montaje de chips) para que otras empresas e institutos entren en este campo a un coste mucho menor. El componente central es un LSI de control diseñado por encargo por RAMXEED, un chip ultracompacto de 1,04 mm de lado que incorpora FeRAM (memoria ferroeléctrica), comunicación inalámbrica y conversor analógico-digital. Century Arcs se ocupó del sustrato flexible y del proceso de montaje.

SEED tomó en 2019 el control de la suiza SENSIMED, creadora de "Triggerfish", una lentilla con sensor de presión intraocular para el diagnóstico del glaucoma que en Japón obtuvo la certificación como producto sanitario controlado en 2015. El grupo SEED apoyó en esa base el desarrollo de la plataforma.

Universidad de Waseda: un blindaje electromagnético para garantizar la seguridad

Las comunicaciones y la alimentación inalámbricas son imprescindibles en estas lentes, pero el efecto de las ondas electromagnéticas sobre el ojo era un problema.

En junio de 2025, el grupo del profesor Takeo Miyake, en la Universidad de Waseda, logró un blindaje electromagnético transparente basado en MXene, un material bidimensional. La técnica protege el ojo de la radiación electromagnética y permite usar con seguridad lentes inteligentes con función inalámbrica. Como extra, el recubrimiento retiene humedad y reduce la sequedad ocular en usos prolongados. "Esta tecnología será la base de todas las lentes de contacto inteligentes", afirma Miyake.

La competencia global

XPANCEO: la startup de Dubái que apunta a 2026

La empresa XPANCEO, con sede en Dubái, se ha situado a la cabeza del desarrollo tras captar 40 millones de dólares en 2023 y 250 millones en el verano de 2025.

En el GITEX Global 2025 de octubre presentó seis prototipos con pantalla de RA, sensor de presión intraocular y microbatería integrada. Apoyándose en materiales bidimensionales y en la nanofotónica, aspira a tener listo un prototipo plenamente funcional para finales de 2026.

El mercado y lo que viene

Las previsiones varían mucho según quién las haga. El estudio que cita el Consorcio de Lentes de Contacto Inteligentes sitúa el mercado global en unos 13.400 millones de dólares en 2030. Otra previsión centrada solo en Japón calcula un crecimiento anual cercano al 14,5 % entre 2025 y 2032, hasta unos 120 millones de dólares. Como cada firma define la categoría a su manera, conviene leer estas cifras como órdenes de magnitud.

La Comisión Electrotécnica Internacional (IEC) ha empezado además a trabajar en la estandarización de las pantallas para lentes de contacto, y el consorcio japonés prevé participar en la definición de esos estándares junto con el resto del sector.

Los retos de la comercialización

Aún quedan obstáculos. En lo técnico: miniaturizar la batería, aguantar largas jornadas de uso y mejorar la resistencia al agua y a la humedad. En lo relativo a la seguridad: obtener la certificación como producto sanitario, evaluar el efecto del uso prolongado sobre el ojo y proteger los datos.

Aun así, la colaboración entre universidad e industria en Japón avanza con paso firme y va despejando esos frentes uno a uno. Como sucesora del smartphone, la lente de contacto inteligente podría cambiar nuestra vida cotidiana antes de lo que pensamos.


Japón tiene entre 15 y 18 millones de usuarios de lentillas, aproximadamente una de cada diez personas, según la Agencia de Asuntos del Consumidor. Cuando ese objeto tan cotidiano se vuelva "inteligente", ¿qué cambiará en el día a día? ¿Qué interés hay en tu país por las lentes inteligentes y los ponibles, y qué funciones te harían querer probarlas?

Referencias