🏦 El Banco de Japón quiere subir los tipos. La primera ministra dice que no. El choque entre el banco central y el poder político ha resurgido en Japón, y los mercados reaccionaron al instante: el yen se desplomó hasta 156 por dólar minutos después de conocerse la noticia. Es la misma pugna entre independencia y presión política que se ha repetido en Estados Unidos y en Turquía.
Takaichi expresa reparos ante el gobernador del BOJ, Ueda
El 24 de febrero de 2026, el diario japonés Mainichi Shimbun informó de que la primera ministra Sanae Takaichi había mostrado reparos ante nuevas subidas de tipos durante una reunión de unos 15 minutos con el gobernador del Banco de Japón (BOJ), Kazuo Ueda, celebrada el 16 de febrero en la residencia oficial. Según varias fuentes conocedoras del encuentro, su postura fue "más dura" que en la reunión anterior, de noviembre de 2025.
Oficialmente, ambas partes restaron importancia al asunto. Takaichi lo describió como un intercambio periódico de opiniones sobre la situación económica y financiera, y Ueda declaró que no había recibido peticiones concretas sobre política monetaria. Entre bastidores, sin embargo, el mensaje había sido claro.
El efecto en el mercado fue inmediato. Según Bloomberg, los futuros de bonos subieron con fuerza y el yen cayó hasta la zona de 156 por dólar, su nivel más débil desde el 10 de febrero.
Por qué la primera ministra se opone a subir los tipos
La postura de Takaichi tiene un trasfondo claro.
Se la considera una "reflacionista". La reflación es la corriente que, para salir de la deflación (la caída sostenida de los precios), combina una política monetaria muy expansiva con un gasto público ambicioso: dinero barato para que sea fácil endeudarse y gasto estatal a gran escala para reactivar la economía.
No se trata solo de declaraciones. Takaichi ha nombrado a expertos reflacionistas como miembros del sector privado en el Consejo de Política Económica y Fiscal. Al asumir la presidencia del Partido Liberal Democrático en octubre de 2025 afirmó que es el Gobierno quien debe responder tanto de la política fiscal como de la monetaria, una señal de su intención de intervenir en las decisiones del BOJ.
Su llegada a la jefatura del Gobierno tras ganar las primarias del PLD en octubre de 2025 refuerza esa posición. Takahide Kiuchi, exmiembro del consejo del BOJ y hoy economista del Nomura Research Institute, ha señalado que la formación del Gobierno de Takaichi puede intensificar la presión sobre el banco central en materia de subidas de tipos.
La lectura del BOJ: "seguimos en terreno expansivo"
El banco central, por su parte, avanza de forma metódica en la normalización monetaria. En la reunión de diciembre de 2025 subió los tipos por primera vez en cerca de un año y situó el tipo de referencia en el 0,75%, el nivel más alto en unos 30 años.
Pese a ello, la lectura de Ueda es que la política sigue siendo expansiva. El tipo de interés real, es decir, el tipo de referencia menos la inflación, se mantiene "extremadamente bajo", de modo que la política monetaria continúa estimulando la actividad en lugar de frenarla.
En el momento de la noticia, el mercado daba por probable una nueva subida antes de la reunión de junio de 2026, y algunos apuntaban ya a la siguiente cita, del 18 al 19 de marzo. La filtración puso ese calendario en duda.
El patrón global: independencia del banco central frente a presión política
Lo que ocurre en Japón es un caso más de una tensión que se repite en las grandes economías.
Estados Unidos: Trump frente a la Reserva Federal
El ejemplo más llamativo es el del presidente Donald Trump y la Reserva Federal. Trump ha exigido repetidamente al entonces presidente de la Fed, Jerome Powell, que recortara los tipos, y en 2025 llegó a redactar una carta de destitución, según distintas informaciones. En enero de 2026, el Departamento de Justicia emitió una citación judicial contra Powell, quien respondió con una inusual declaración en vídeo en defensa de la independencia del banco central: la cuestión de fondo, dijo, es si la Fed podrá seguir fijando los tipos según la evidencia y las condiciones económicas o si la política monetaria acabará dirigida por la presión y la intimidación políticas.
Una encuesta de CNBC halló que el 82% de los consultados veía las acciones de Trump como un intento de limitar o eliminar la independencia de la Fed. Analistas de JPMorgan advirtieron de que los nombramientos políticos alimentan una amenaza existencial para la autonomía del banco central.
Turquía: la advertencia de Erdogan
Turquía ofrece quizá la advertencia más severa. El presidente Recep Tayyip Erdogan, que sostiene la tesis heterodoxa de que los tipos altos causan inflación en lugar de curarla, destituyó a varios gobernadores del banco central y forzó una política de tipos bajos. El resultado fue el desplome de la lira y una inflación que llegó a superar el 80%. Turquía cambió de rumbo a partir de 2023 con subidas agresivas, pero el daño económico fue grave y duradero.
Como ha señalado el Atlantic Council, los países que han comprometido la independencia de su banco central, de Turquía a Argentina, han sufrido volatilidad cambiaria, fuga de capitales e inflación alta.
Yen y mercados: qué pasa con el carry trade
El impacto de la noticia fue considerable, y se explica por tres vías.
La brecha de tipos entre EE. UU. y Japón. En aquel momento el tipo del BOJ era del 0,75% y el de la Fed, del 3,50-3,75%. Esa distancia es un factor estructural de debilidad del yen. En términos reales la brecha es aún mayor, porque desde mediados de 2024 la inflación japonesa supera a la estadounidense.
El carry trade. La operativa consiste en endeudarse en yenes a tipos bajos e invertir en divisas con mayor rendimiento, como el dólar. Mientras la brecha se mantenga, la estrategia sigue siendo rentable; y si el mercado percibe que la política frenará las subidas de tipos en Japón, las posiciones vendedoras de yenes se amplían con facilidad. Es la misma dinámica que alimentó la fuerte caída del yen en 2024 y su brusca reversión en agosto de aquel año.
El coste de la vida. Un yen débil encarece las importaciones y presiona los precios de los alimentos y la energía. La paradoja es evidente: Takaichi se opone a subir tipos para sostener el crecimiento, pero la depreciación resultante acelera la inflación que más castiga a los hogares japoneses.
Lo que ocurrió después: el BOJ subió al 1,0% en junio
Actualización a finales de julio de 2026.
En la reunión del 18 y 19 de marzo, la que concentraba la atención, el BOJ dejó los tipos sin cambios. El movimiento llegó en la del 15 y 16 de junio: el tipo de referencia pasó del 0,75% al 1,0%, la primera subida desde diciembre de 2025. Ueda estuvo ausente por hospitalización y presidió la reunión el vicegobernador Ryozo Himino. De los ocho miembros presentes, siete votaron a favor; el único voto en contra fue el del consejero Toichiro Asada.
Los nombramientos también se resolvieron. A Asahi Noguchi le sucedió el 1 de abril Toichiro Asada, profesor emérito de la Universidad Chuo, y a Junko Nakagawa, Ayano Sato, profesora de la Universidad Aoyama Gakuin. A ambos se les considera reflacionistas partidarios de la expansión monetaria y fiscal, y fueron los primeros nombramientos de Takaichi en el BOJ. Aun así, el equilibrio del consejo de nueve miembros no se inclinó de forma decisiva y la subida de junio salió adelante.
En la reunión del 31 de julio, el BOJ mantuvo el tipo en el 1,0%. Ocho de los nueve miembros votaron a favor y el consejero Hajime Takata votó en contra por considerar necesaria una subida adicional. Ueda, ya reincorporado, declaró que la inflación subyacente corre el riesgo de superar el objetivo del 2% y que el ritmo de subidas podría acelerarse. Citó como factores al alza el encarecimiento del petróleo por la tensión en Oriente Medio, la subida de los precios de los semiconductores por la demanda ligada a la IA y la debilidad del yen.
En Estados Unidos, Powell dejó la presidencia de la Fed el 22 de mayo de 2026 y Kevin Warsh juró el cargo como decimoséptimo presidente del organismo. El Senado lo confirmó por 54 votos contra 45, el margen más estrecho desde que en 1977 se estableció el procedimiento actual. Powell continúa como miembro del consejo de gobernadores. La Fed volvió a mantener su tipo en el 3,50-3,75% el 29 de julio, con lo que la brecha con Japón se ha reducido a 2,50-2,75 puntos. Aun así, la tendencia de debilidad del yen persiste y el debate sobre la distancia que la política debe guardar respecto de la política monetaria sigue abierto.
En Japón vuelve a discutirse el equilibrio entre la independencia del banco central y la voluntad de un gobierno elegido democráticamente. Subir los tipos encarece las hipotecas y aprieta a las pymes; no subirlos debilita el yen y agrava la inflación. ¿Cómo es la relación entre tu gobierno y el banco central? ¿Te parece bien que la política intervenga en los tipos de interés?
Referencias
- https://news.yahoo.co.jp/articles/259cb2476566b708e0d7a651f19d2ed17bbc2665
- https://www.bloomberg.com/jp/news/articles/2026-02-24/TAYC0ZT96OSJ00
- https://www.nikkei.com/article/DGXZQOUB207580Q6A220C2000000/
- https://www.nri.com/jp/media/column/kiuchi/20260216_2.html
- https://www.nri.com/jp/media/column/kiuchi/20260219_3.html
- https://www.atlanticcouncil.org/blogs/econographics/trumps-challenges-to-the-feds-independence-loom-over-jackson-hole-symposium/
- https://www.cnn.com/2026/01/29/economy/federal-reserve-independence-trump
Discusión global
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