Un hombre de 82 años del norte de Japón recibió anestesia mientras los médicos dirigían un láser al cáncer de su labio. El tratamiento nació en un laboratorio del Gobierno de Estados Unidos en Bethesda (Maryland). Sin embargo, solo Japón lo ha aprobado, y en Estados Unidos la empresa que lo desarrolla sigue con el ensayo que necesita para solicitar la autorización.
El Hospital de la Universidad de Hirosaki, en la prefectura de Aomori, lo ha aplicado a 17 pacientes en dos años. En la mayoría el tumor se redujo o desapareció, aunque no en todos. Japón aprobó el tratamiento antes de que terminaran los grandes ensayos, y esos 17 casos muestran las dos caras de esa decisión.
De una mancha en el labio al tratamiento con luz
Según el diario regional Toon Nippo, este hombre, que vive en la región de Tsugaru, notó en junio de 2025 algo parecido a una verruga en el labio. De un consultorio cercano pasó a un hospital general, que lo derivó al Hospital de la Universidad de Hirosaki. Allí le diagnosticaron cáncer de labio, y los médicos concluyeron que la cirugía difícilmente podría extirpar todo el tumor.
El hospital le propuso entonces la fotoinmunoterapia, que en Japón se aplica con el nombre de Alluminox. En octubre de 2025, bajo anestesia, le dirigieron el láser al tumor y la sesión terminó en alrededor de una hora y media. Contó al periódico que no sintió que el tratamiento le pesara al cuerpo. "Me quitó un peso de encima", dijo.
El hospital usó el tratamiento por primera vez en octubre de 2024, con un paciente de cáncer oral. Según el diario, fue el primero de Aomori en hacerlo y sigue siendo el único de la prefectura que lo ofrece.
Un colorante emparentado con la pintura del tren bala
El fármaco tiene dos piezas. Una es el cetuximab, un anticuerpo que se adhiere al EGFR, una proteína abundante en la superficie de muchas células de cáncer de cabeza y cuello. La otra es un colorante llamado IR700, inofensivo mientras no reciba luz.
El paciente recibe el fármaco por vía intravenosa. Entre 20 y 28 horas después de la infusión, el médico aplica con fibra óptica una luz roja de 690 nanómetros, justo en el umbral del infrarrojo cercano. La luz cambia la estructura del colorante y rompe la membrana de la célula cancerosa a la que está pegado. La célula se hincha y revienta. Las células sanas sin anticuerpo apenas se ven afectadas.
En una entrevista de 2021 con el diario Kobe Shimbun, el creador del tratamiento explicó que el IR700 deriva de la ftalocianina, componente principal de la pintura de la franja azul del Shinkansen de Tokaido.
Como la célula estalla, su contenido se derrama. El laboratorio del creador en los NIH sostiene que esto podría activar el sistema inmunitario contra las células cancerosas que sobrevivieron, incluso lejos de la zona tratada. Cuánto pesa ese efecto en pacientes reales todavía se está investigando.
Nació en Maryland y Japón lo aprobó primero
El creador es Hisataka Kobayashi, investigador sénior de la Rama de Imagen Molecular del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) de EE. UU. Según el Kobe Shimbun, en la primavera de 2009 una investigadora de su laboratorio que probaba un colorante para hacer brillar células cancerosas le informó de que las células iluminadas morían enseguida. A Kobayashi le llamó la atención lo rápido que morían. Su equipo publicó el método en Nature Medicine en 2011.
La técnica se patentó y se licenció a Aspyrian Therapeutics, una empresa emergente de San Diego. En 2013, Hiroshi Mikitani, fundador de Rakuten, que buscaba tratamientos después de que a un familiar le diagnosticaran cáncer, conoció a Kobayashi por medio de un conocido y decidió financiar el desarrollo clínico. Aspyrian inició a mediados de 2015 el primer ensayo en humanos, con pacientes de cáncer de cabeza y cuello inoperable. La empresa pasó a llamarse Rakuten Medical en 2019, y hoy Mikitani es su CEO.
Japón fue el primero en actuar. En abril de 2019, el Ministerio de Salud incluyó el fármaco en su programa Sakigake ("pionero"), que acelera la revisión de medicamentos innovadores que las empresas planean presentar primero en Japón. En mayo de 2020 lo incorporó también al sistema de aprobación anticipada condicional. Creado en 2017, ese sistema se aplica a enfermedades graves con pocas alternativas cuando los ensayos son difíciles de hacer o tardarían muchísimo. Permite aprobar sin resultados de un ensayo confirmatorio, a condición de que la empresa siga estudiando el fármaco después de su lanzamiento.
El fármaco, Akalux, y su equipo complementario, el sistema láser BioBlade, se aprobaron en septiembre de 2020 para el cáncer de cabeza y cuello localmente avanzado o recurrente no resecable. El seguro público empezó a cubrirlo en noviembre de 2020. Según Rakuten Medical, hasta mayo de 2026 ningún regulador fuera de Japón lo había aprobado.
¿Cuántas pruebas había?
El informe de evaluación de la PMDA, la agencia reguladora de medicamentos de Japón, muestra en qué se apoyó la aprobación. La prueba central venía de un ensayo extranjero de fase temprana: en su parte principal, el tumor se redujo de forma importante o desapareció en 13 de 30 pacientes (43,3 %). Un estudio japonés aportó datos de 3 pacientes. Ninguno de los dos tenía grupo de comparación.
Por eso la aprobación llegó con condiciones. La empresa debía seguir a todos los pacientes tratados hasta reunir un número determinado y difundir los resultados de un ensayo de fase 3 aleatorizado que ya estaba en marcha.
Según Rakuten Medical, esos resultados de fase 3 se presentaron en mayo de 2026 en el congreso de oncología ASCO. El ensayo incluyó a 135 pacientes, muy por debajo de los 275 previstos en la evaluación de 2020. Todos eran pacientes en los que habían fracasado al menos dos tratamientos previos. En uno de los objetivos principales, el tiempo hasta que el cáncer volvió a avanzar, los dos grupos quedaron prácticamente igual: una mediana de supervivencia libre de progresión de 3,2 frente a 3,1 meses. En el otro objetivo principal, la supervivencia, el grupo de fotoinmunoterapia salió mejor en el papel, con una mediana de supervivencia global de 15,7 frente a 9,6 meses, pero la empresa lo describe como una tendencia numérica y no lo presentó como un resultado estadísticamente significativo. Los efectos adversos de grado 3 o superior fueron más frecuentes con la fotoinmunoterapia: 58,3 % frente a 36,4 %. La propia empresa reconoce que el tamaño reducido y los abandonos en el grupo de comparación limitan lo que el ensayo puede demostrar.
Lo que pueden decirnos 17 pacientes de Aomori
Según Toon Nippo, en el servicio de cirugía oral y maxilofacial del hospital de Hirosaki el tumor desapareció en 6 de 7 pacientes. El séptimo no se curó tras varias sesiones y pasó a quimioterapia sistémica. En el servicio de otorrinolaringología y cirugía de cabeza y cuello, el tumor se redujo en los 10 pacientes. En algunos desapareció por completo, pero en otros apenas se redujo o reapareció al poco tiempo.
El profesor que dirige cirugía oral lo considera una opción sólida. Su colega de otorrinolaringología dice que estudian qué factores explican las diferencias y cómo mejorar los resultados.
Diecisiete pacientes en un solo hospital, sin grupo de comparación y con poco seguimiento, sirven para saber si el tumor respondió. No sirven para saber si esas personas vivieron más de lo que habrían vivido con otro tratamiento. Aun así, el informe no oculta los casos que salieron mal. La aprobación condicional se apoya en registros como estos, reunidos después de que el fármaco llega a los pacientes.
En septiembre de 2026 había unos 200 centros en todo Japón que ofrecían el tratamiento, unos 500 médicos capacitados para aplicarlo y unas 1.600 aplicaciones acumuladas.
El largo camino de regreso a Estados Unidos
En enero de 2026, Rakuten Medical recaudó 100 millones de dólares para buscar la aprobación en Estados Unidos. Desde diciembre de 2024 realiza un ensayo internacional de fase 3 (NCT06699212) que combina la fotoinmunoterapia con el inmunoterápico Keytruda (pembrolizumab) como primer tratamiento para el cáncer de cabeza y cuello recurrente, con pacientes en Estados Unidos, Taiwán, Japón y Ucrania a mayo de 2026. Según su plan de enero de 2026, la empresa aspira a pedir la aprobación de la FDA en 2028.
Japón eligió la velocidad y aceptó pruebas más escasas, apostando a que los datos posteriores le darían la razón. El ensayo aleatorizado que exigió todavía no ha zanjado esa apuesta.
Si la cirugía no pudiera extirpar tu tumor, ¿querrías tener esta opción ya o preferirías esperar la respuesta completa? ¿Dónde traza esa línea tu país?
Referencias
- https://news.yahoo.co.jp/articles/74a8a86263b5a7e97065682816e99a953f784092
- https://irp.nih.gov/pi/hisataka-kobayashi
- https://doi.org/10.1038/nm.2554
- https://www.kobe-np.co.jp/news/sougou1/202111/0014858596.shtml
- https://www.kobe-np.co.jp/news/sougou1/202111/0014856542.shtml
- https://rakuten-med.com/us/news/press-releases/2019/02/28/6893/
- https://www.pmda.go.jp/review-services/drug-reviews/0045.html
- https://www.mhlw.go.jp/content/11123000/0000081011.pdf
- https://www.pmda.go.jp/files/000239770.pdf
- https://rakuten-med.com/us/news/press-releases/2020/09/25/7442/
- https://rakuten-med.com/us/news/press-releases/2026/05/30/7959/
- https://www.biospace.com/press-releases/rakuten-medical-raises-100-million-in-oversubscribed-series-f-to-accelerate-development-toward-u-s-regulatory-approval
- https://clinicaltrials.gov/study/NCT06699212
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