❄️ En el interior de la Antártida, sobre un pico rocoso a unos 1.600 metros de altitud, la temperatura media anual es de 18 grados bajo cero y ni siquiera en verano la máxima diaria supera los 0 grados. Allí, en la cara inferior de un liquen amarillo pegado a la roca, investigadores japoneses encontraron un hongo que salpica a su huésped de puntitos oscuros de apenas 30 a 70 micrómetros (de 0,03 a 0,07 milímetros) de diámetro. Lo han descrito como especie nueva y le han puesto un nombre que significa "de la Antártida".

"¿El organismo más fuerte?"

El 3 de noviembre de 2026, el Asahi Shimbun, uno de los grandes diarios de Japón, tituló la noticia con una pregunta: "¿El organismo más fuerte?". Sin embargo, el estudio no midió su resistencia.

El artículo se publicó el 23 de septiembre de 2026 en la revista científica Polar Research. El primer autor es Kensuke Tadome, profesor asociado de la Universidad de Agricultura de Tokio, junto a Yoshihito Ohmura, del Museo Nacional de la Naturaleza y la Ciencia, y Satoshi Imura, subdirector del Instituto Nacional de Investigación Polar. Se trata de una descripción taxonómica. El equipo observó con detalle la forma y la estructura del hongo con dos tipos de microscopio, lo comparó con especímenes de especies afines que guarda el museo nacional y demostró que no coincide con ninguna conocida. No comprobó cuánto frío o sequedad aguanta, ni hubo análisis de ADN.

En la Antártida se han registrado unos 100 hongos liquenícolas, pero la mayoría proceden de la península Antártica y otras zonas cercanas al mar, con una media anual de entre 3 y 1 grados bajo cero. En el lugar del hallazgo, en invierno se llega a 36 grados bajo cero.

Una convivencia con inquilino encima

Un liquen se parece a un musgo, pero no es una planta. Es un hongo y un alga (o una cianobacteria) que viven juntos como un solo cuerpo, y se clasifica entre los hongos, igual que las setas. Se conocen unas 20.000 especies de líquenes en el mundo y unas 500 en la Antártida.

Hay hongos que viven sobre los líquenes: los hongos liquenícolas. Según el artículo, se han descrito más de 2.400 en el mundo. Algunos dañan o decoloran a su huésped, pero solo unos pocos causan daños graves al matarlo. Según el Asahi Shimbun, en todo el mundo solo hay unas decenas de especialistas que los estudian.

La nueva especie, Lichenosticta antarctica, vive sobre Candelaria murrayi, un liquen amarillo. En la cara inferior del cuerpo del liquen forma puntos dispersos de color marrón oscuro a negro, donde produce sus esporas. Las esporas tienen forma de lágrima y miden unos 4 micrómetros: imposibles de ver a simple vista. Aun así, según el Asahi Shimbun, Tadome ya notó algo raro al tacto mientras metía las muestras en bolsas.

El espécimen de referencia se recogió el 19 de enero de 2020 en el monte Yukidori-toride, en los montes Sør Rondane. Hasta entonces, en toda la cordillera solo se conocían dos hongos liquenícolas.

Los líquenes son duros; las bacterias, más

Un equipo europeo mantuvo el liquen Xanthoria elegans fuera de la Estación Espacial Internacional durante unos 18 meses, expuesto al vacío, la radiación ultravioleta y la radiación cósmica. De vuelta en la Tierra, de media, alrededor del 71 % del alga y del 84 % del hongo seguían vivos, según un artículo publicado en línea en 2014.

Un artículo de 2019 que resume otro experimento en la misma estación, llamado BIOMEX, concluyó que, entre los organismos analizados, algunas arqueas y bacterias fueron las más resistentes. Los organismos pluricelulares, como el liquen antártico Buellia frigida, perdieron muchas células y mucha vitalidad en condiciones parecidas a las de Marte.

De una base belga a ocho puntos

El trabajo de campo formó parte de la 61.ª Expedición Antártica de Japón (2019-2020). Pero la base no fue la estación japonesa Syowa, sino la base belga Princess Elisabeth, situada cerca de los montes Sør Rondane.

Para moverse, el equipo dependió de la red aérea DROMLAN (Dronning Maud Land Air Network), mantenida por 12 países, entre ellos Japón. Une Sudáfrica con la Antártida y conecta bases y zonas de estudio dentro del continente. En una cordillera de un tamaño parecido a Shikoku, la menor de las cuatro islas principales de Japón, el equipo recorrió ocho puntos, entre ellos el monte Yukidori-toride y Utsteinen, recogiendo líquenes.

Además de la especie nueva, se identificaron otros seis hongos. Los seis son especies ya conocidas, y el equipo los presenta como nuevos registros de distribución para el interior de la Antártida oriental, aunque uno de ellos ya se había citado de forma provisional en esas mismas montañas en 2014. Los investigadores creen que esto sugiere que pueden crecer en condiciones mucho más frías y secas de lo que se sabía.

El 8 de noviembre, hace 70 años

El 8 de noviembre de 1956, el primer buque antártico de Japón, el Soya, zarpó de Harumi (Tokio) con los 53 miembros de la primera expedición del país. En noviembre de 2026 se cumplen 70 años. (Relacionado: El próximo rompehielos antártico de Japón pasa de la Armada a JAMSTEC)

En 2016, el Instituto Nacional de Investigación Polar anunció dos levaduras nuevas halladas en muestras de la isla Ongul Oriental, donde está la base Syowa, y las presentó como los primeros hongos nuevos en la historia del programa antártico japonés. Pero los líquenes también son hongos, y ya se habían encontrado especies nuevas mucho antes: en 1993, un liquen recogido alrededor de la base Syowa se publicó como especie nueva, Buellia subfrigida.

Según el anuncio de octubre de 2026, el equipo planea clasificar después los propios líquenes de esas montañas. Pero los líquenes no son cosa exclusiva de la Antártida: cubren como manchas amarillas o gris verdosas los muros de piedra y los troncos de cualquier ciudad, y quizá alguien viva también encima de ellos. ¿De qué color son los de la suya?

Referencias