El 6 de octubre de 2026, en una presentación corporativa en Tokio, el presidente de uno de los mayores grupos industriales de Japón le preguntó a un robot dónde había dejado su teléfono. Según Jiji Press, el robot respondió que estaba en la mesa, fue hasta allí y se lo trajo.

El robot se llama Home LEO y es un prototipo de Kawasaki Heavy Industries, una empresa que fabrica material ferroviario, aviones y motos, y que fue una de las pioneras de los robots industriales. Home LEO no camina sobre dos piernas ni está pensado para una cadena de montaje. Es una máquina de cuatro patas diseñada para vivir con una persona mayor en su casa, conversar con ella y darse cuenta cuando algo va mal.

Qué se supone que hace Home LEO

Kawasaki enumera cuatro funciones principales. Mantiene conversaciones cotidianas y aprende con el tiempo los hábitos y gustos de cada persona. Está atento a los problemas, ya sea una caída, un cambio repentino de salud, un fuego olvidado en la cocina o alguien en la puerta; entonces habla con la persona y avisa a la familia o a los cuidadores. Se desplaza por la casa de forma autónoma y ayuda a buscar objetos. Y recoge datos de conversación, comportamiento y salud a través de una conexión segura, para compartirlos con hospitales y centros de cuidados cuando haga falta.

Prototipo Home LEO de Kawasaki, un robot blanco de cuatro patas con cabeza redondeada

Fuente: Kawasaki Heavy Industries

El propio comunicado de Kawasaki, sin embargo, advierte que las funciones anunciadas incluyen algunas que se implementarán más adelante. El lanzamiento está previsto para el año fiscal 2028, que en Japón va de abril de 2028 a marzo de 2029, y la empresa avisa de que incluso las medidas pueden cambiar porque se trata de un prototipo. A octubre de 2026 no hay precio, ni peso, ni datos de batería, ni lista de sensores.

Jiji Press lo llamó robot con forma de perro, pero el comunicado de Kawasaki nunca usa esa palabra y habla de un "robot social". En las fotos se ve un cuerpo blanco de cuatro patas, con la cabeza redondeada y ojos de luz verde.

Los números detrás de la apuesta

En julio de 2024, el Ministerio de Sanidad publicó, a partir de las estimaciones de cada prefectura, cuántos trabajadores de cuidados necesitará el país: unos 2,40 millones en el año fiscal 2026 y unos 2,72 millones en 2040. Es decir, unos 250.000 y unos 570.000 más que los aproximadamente 2,15 millones de 2022. Estas cifras suelen presentarse como un "déficit", pero en sentido estricto son contrataciones adicionales necesarias respecto al nivel de 2022, no una previsión de puestos sin cubrir.

Según los recuentos del propio ministerio, había 2,154 millones de trabajadores en 2022 y 2,126 millones en 2023, la primera caída desde que arrancó el seguro de cuidados de larga duración en 2000. En 2024 la cifra apenas se movió y se quedó en 2,126 millones. En esos mismos dos años, las personas reconocidas oficialmente como dependientes pasaron de 6,97 a 7,20 millones.

Kawasaki apunta Home LEO a esa brecha. Su objetivo declarado es alargar el tiempo que las personas mayores pueden vivir con seguridad en su propia casa, lo que, según la empresa, mejora su calidad de vida y además ayuda a contener el gasto médico y de cuidados. Kawasaki ya suministra a hospitales y residencias hinotori, un robot quirúrgico; FORRO, que transporta objetos dentro de los edificios, y Nyokkey, un semihumanoide. Con Home LEO quiere llevar ese apoyo hasta las casas. (La estrategia de IA física que hay detrás, incluida su base en Silicon Valley, la contamos en un artículo anterior.)

Dos tipos de robots rumbo al hogar

Home LEO no es el único robot que apunta al hogar. En su informe trimestral de julio de 2026, Tesla describe Optimus como un robot humanoide autónomo de uso general y afirma que se prepara para producirlo a gran escala. Figure AI presentó Figure 03 el 9 de octubre de 2025, diseñado para el hogar, con el objetivo de lograr un robot de uso general capaz de realizar tareas propias de una persona. TechRadar, que vio el vídeo de lanzamiento, contó que aparecía doblando ropa y cargando el lavavajillas. Japón también prueba humanoides para trabajar, como los robots de fabricación china en las pistas del aeropuerto de Haneda.

Esas máquinas parten de una pregunta: ¿quién hace el trabajo? Tienen manos con forma humana porque su objetivo declarado es asumir tareas pensadas para cuerpos humanos.

Home LEO parte de otra: ¿quién se da cuenta cuando no hay nadie más? Casi todas sus funciones consisten en darse cuenta de algo, como una caída o un fuego olvidado, y en conversar, como preguntar a la persona cómo está. Las imágenes promocionales de Kawasaki sí lo muestran abriendo una puerta con un gancho fijo y subiendo escaleras, pero son formas de moverse por la casa, no tareas domésticas.

Más pequeño que una persona, más grande que una mascota

Home LEO mide 640 mm de largo, 675 mm de alto y 390 mm de ancho, y puede alzarse sobre las rodillas hasta 830 mm. Es más pequeño que un humanoide, pero mucho más grande que el aibo de Sony (ERS-1000), que mide unos 293 mm de alto y pesa unos 2,2 kg. Home LEO le dobla con creces la altura.

Sony lanzó el primer AIBO en 1999 como robot de entretenimiento, no como aparato de cuidados. El 25 de junio de 2026 anunció que dejaría de vender aibo en Japón cuando se agotaran las existencias (en Estados Unidos sigue a la venta; más detalles aquí).

Kawasaki no ha explicado por qué eligió este tamaño. Una posible razón es la altura de rodillas: con 830 mm, la cabeza llega más o menos a la altura de una mesa, justo donde estaba el teléfono.

¿Quién guarda los datos de dentro de casa?

Home LEO está pensado para registrar de forma continua lo que dice una persona, cómo se mueve y cómo cambia su salud, y compartirlo con centros médicos y de cuidados. El comunicado de Kawasaki asegura que esto se hará con el consentimiento del usuario y una gestión adecuada de los datos.

Lo que el comunicado no explica es cómo funciona ese consentimiento cuando la memoria y el juicio de la persona van cambiando. Las estimaciones del grupo de investigación del Ministerio de Sanidad cifran en unos 4,716 millones a los mayores con demencia en 2025, el 12,9 % de los de 65 años o más, y en unos 5,842 millones en 2040. Otros 5,643 millones tendrían deterioro cognitivo leve en 2025.

Entre las personas mayores que vivan solas con un robot así habrá, por fuerza, personas de esos grupos. ¿Se puede retirar más adelante un consentimiento dado al principio? ¿Cómo lo sabría el robot? ¿El acuerdo de un familiar sustituye al de la persona? ¿Quién decide qué conversaciones cuentan como "datos de cuidados"? Kawasaki no lo ha dicho. En un prototipo es comprensible, pero las pruebas tendrán que responderlas antes del año fiscal 2028.

Qué pasará antes del año fiscal 2028

Kawasaki afirma que realizará pruebas con el Ministerio de Sanidad, Trabajo y Bienestar, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria, gobiernos locales, centros de cuidados y empresas de IA. A octubre de 2026 no ha anunciado ni dónde ni cuándo.

Tampoco ha dicho si Home LEO se venderá, se alquilará o se ofrecerá a través de los servicios de cuidados, ni cuántas de las funciones en desarrollo tendrá la versión de lanzamiento.

¿Aceptarías que un robot que recuerda lo que dices viviera con tu madre o tu padre? ¿Y contigo?

Referencias