En lugar de medicamentos, recetar "conexiones". En Japón ha empezado un nuevo intento médico que usa el metaverso (espacios virtuales) para aliviar la soledad y el aislamiento. Un evento participativo creado por 35 profesionales sanitarios y creadores convierte al público en "héroes" con el objetivo de mejorar su bienestar. Te contamos la vanguardia del metaverso aplicado a la salud, nacida en la sociedad superenvejecida de Japón.

¿Qué es la "prescripción social"? Una medicina que no depende de fármacos

¿Has oído hablar de la "prescripción social" (social prescribing)? Es un concepto médico nacido en el Reino Unido: cuando la causa de una dolencia es el aislamiento social, en lugar de recetar un fármaco se "receta" conexión con la comunidad.

Pongamos por caso a un paciente mayor que se queja de insomnio. Lo habitual sería recetarle un somnífero, pero ¿y si la causa fuera la falta de actividad por pasar el día encerrado en casa? Si el médico lo pone en contacto con un voluntariado o un círculo de aficiones de su barrio, tendrá más ocasiones de salir, y cuerpo y mente se irán recuperando. Esa es la idea básica de la prescripción social.

En el Reino Unido, unos profesionales llamados "link workers" hacen de puente entre la medicina y la comunidad, y el sistema ya está consolidado. En Japón, con iniciativas como el Instituto de Prescripción Social fundado en Kawasaki en 2018, el concepto se va conociendo poco a poco.

La "soledad", un problema social de Japón

Detrás del interés por la prescripción social en Japón está el grave problema de la soledad y el aislamiento.

Según una encuesta nacional de la Oficina del Gabinete, alrededor del 40 % de las personas en Japón dice sentir soledad. En 2021 se creó el segundo "ministro para la soledad y el aislamiento" del mundo, y en abril de 2024 entró en vigor la Ley de Promoción de Medidas contra la Soledad y el Aislamiento. En 2025, además, la Oficina del Gabinete publicó su primera estimación de "muertes en aislamiento": en 2024, 21.856 personas murieron en su casa sin nadie a su lado y fueron halladas ocho o más días después; alrededor del 80 % eran hombres y cerca del 70 %, mayores de 65 años.

En la sociedad superenvejecida de Japón no deja de crecer el número de personas mayores que viven solas. Al salir menos y perder el contacto con la sociedad, aumenta el riesgo no solo para la salud física, sino también de deterioro cognitivo y depresión. La medicina convencional tiene límites ante estos problemas. La idea de que la receta no sea un "fármaco" sino la "conexión" es justo lo que Japón necesita hoy.

El metaverso como "nuevo lugar de pertenencia"

Aquí entra la idea de usar el metaverso como espacio para la prescripción social.

El metaverso es un espacio virtual tridimensional construido en internet, en el que los usuarios se comunican en tiempo real con otros a través de su "avatar". Se accede desde el móvil, el ordenador o unas gafas de realidad virtual, y se usa cada vez más para juegos, eventos o reuniones de trabajo.

Hay varias razones por las que el metaverso sirve para la prescripción social. Primero, supera las limitaciones físicas: quien va en silla de ruedas o está encamado puede moverse libremente en el espacio virtual. Segundo, ofrece anonimato: al participar con un avatar, uno se libera de la edad, el género o el aspecto, y hasta quien teme hablar en público puede comunicarse con facilidad. Y tercero, no depende del lugar: desde una zona rural despoblada o desde el hospital, basta con internet para conectar con personas de todo el mundo.

"Virtual Brave Beat", el proyecto de un equipo de 35 especialistas

Esas posibilidades tomaron forma concreta en "Virtual Brave Beat" (Bācharu Eiyūtan), una ópera de aventuras participativa celebrada el 21 de febrero de 2026. Asistieron 530 personas y, por la buena acogida, el 28 de febrero se celebró también una fiesta posterior.

El evento tuvo lugar en cluster, una de las mayores plataformas de metaverso de Japón, y lo organizó Uea Hoshino, responsable de PORTAL project. Hoshino es fisioterapeuta, además de consejero y especialista en realidad virtual acreditado, y se le conoce como "evangelista del metaverso médico": pionero en unir medicina y metaverso, con investigación en hospitales universitarios, diez artículos publicados y conferencias en congresos internacionales.

El proyecto reunió a un equipo de 35 personas con perfiles muy diversos, desde profesionales de la medicina y los servicios sociales hasta cantantes virtuales y bailarines de realidad virtual.

Su rasgo principal es que sitúa al público no como "consumidor", sino como "protagonista de la historia", es decir, como héroe. En los eventos habituales del metaverso, como los grandes conciertos, predomina la experiencia pasiva de "solo mirar". Así, aunque se comparta el espacio, cuesta generar sentido de unidad, y todo acaba siendo un "consumo pasajero".

En "Virtual Brave Beat", cada participante puede influir en el desarrollo de la historia repartiendo objetos o votando en encuestas. También hay experiencias inmersivas propias del metaverso, como escenas en las que un personaje cae en la oscuridad, pensadas para que cada uno sienta que sus acciones mueven la historia.

¿Qué tiene que ver esto con la medicina? Los organizadores creen que asumir el papel de "héroe" facilita dar el paso que en la vida real cuesta: superar la vergüenza o la ansiedad y comunicarse activamente. La meta es que esa experiencia refuerce la autoestima y se traslade al bienestar cotidiano. Es decir, el evento no está diseñado como un "punto" de entretenimiento aislado, sino como una "línea" que continúa en la salud del día a día.

El metaverso médico en Japón: un campo que se amplía

Iniciativas como "Virtual Brave Beat" son solo una parte de la medicina en el metaverso que se extiende por Japón.

La Universidad Juntendo e IBM crearon una cátedra conjunta de "metaverso médico" para desarrollar servicios sanitarios en espacios virtuales. En el "Hospital Virtual Juntendo", que reproduce el hospital en el espacio virtual, los pacientes pueden recorrer el centro con su avatar y conocer los tratamientos de forma virtual, lo que ayuda a obtener un consentimiento informado más eficaz. En salud mental, además, hay ensayos clínicos que usan datos de las gafas de realidad virtual para detectar trastornos de ansiedad.

La empresa de realidad virtual médica Holoeyes convierte en 3D los datos de TAC y resonancia magnética para simular operaciones y formar a médicos, y ha obtenido la certificación como dispositivo médico. Con esta tecnología de datos 3D, en la que Japón va por delante, también se está expandiendo al extranjero.

En la ciudad de Echizen (prefectura de Fukui) se abrió una "enfermería del corazón en el metaverso", donde personas recluidas en casa pueden consultar anónimamente a un médico a través de un avatar. Se ha observado que en el espacio virtual resulta más fácil hablar de preocupaciones difíciles de contar cara a cara.

JollyGood, en alianza con Otsuka Pharmaceutical, ofrece en más de 200 centros médicos de Japón entrenamiento en habilidades sociales con realidad virtual para trastornos del desarrollo, e incluso lo vincula con la reinserción social y el apoyo al empleo.

Precisamente por ser un "país pionero en problemas" de una sociedad superenvejecida

Se prevé que el mercado japonés del metaverso alcance cerca de un billón de yenes (unos 6.700 millones de dólares) en el ejercicio 2026, y que la salud sea uno de los ámbitos de mayor crecimiento. A escala mundial, hay estimaciones de que el metaverso en salud superará los 70.000 millones de dólares en 2030.

Por supuesto, hay retos: la alfabetización digital de las personas mayores, la seguridad y la privacidad, la regulación y, sobre todo, acumular evidencia científica sobre hasta qué punto las experiencias en el metaverso mejoran realmente la salud.

Pero precisamente por ser el país más envejecido del mundo, Japón tiene motivos para acelerar la aplicación social de la medicina en el metaverso. Ante la soledad y el aislamiento que se agravan en una sociedad superenvejecida, Japón intenta demostrar antes que nadie que la receta puede no ser un "fármaco", sino la "conexión en un espacio virtual".

¿Qué medidas hay en tu país contra la soledad y el aislamiento social de las personas mayores?

Referencias