De madrugada, el 5 de enero de 2026, el Mercado de Toyosu, en Tokio, celebró su subasta de atún de Año Nuevo. La campana sonó a las 5:10 y la sala se tensó.

El ejemplar más caro de la jornada, el llamado "ichiban maguro", fue un atún rojo del Pacífico procedente de Oma, en la prefectura de Aomori. Con 243 kilos y 2,1 millones de yenes por kilo, se adjudicó por 510,3 millones de yenes antes de impuestos, unos 3,2 millones de dólares. Superó en un 50% los 333,6 millones de 2019 y es el precio más alto en los registros de Tokio, que arrancan en 1999. Lo compró Kiyomura, propietaria de la cadena Sushi Zanmai, que no se llevaba el ichiban maguro desde 2020.

Qué significa ichiban maguro

El título no corresponde al primer atún que sale a subasta, sino al que alcanza la puja más alta en la primera sesión del año.

En Japón se aprecia desde antiguo el hatsumono, lo primero de cada temporada, y el pescado vendido en esa subasta se trata como amuleto. Pagar muy por encima del mercado, el llamado goshugi souba, es la costumbre: un deseo de buenos negocios y redes llenas. El atún, el "diamante del mar", se lleva las cámaras.

Los ejemplares de Oma encabezan la subasta quince años seguidos. El estrecho de Tsugaru, donde confluyen las corrientes de Kuroshio, Tsushima y Oyashio, es rico en plancton, y los atunes que se alimentan allí acumulan grasa.

Por qué la puja llegó a 3,2 millones de dólares

En calidad, lo decisivo fue la infiltración de grasa y el color de la carne magra. Los compradores leen el atún por la sección de la cola: el veteado que se ve ahí anticipa la calidad del otoro, así que los profesionales recorren la sala con linternas antes de la campana. El personal de Kiyomura describió esta pieza como grasa y de un rojo muy limpio.

La calidad, sin embargo, no explica la cifra por sí sola. Las subastas de Año Nuevo llevan una prima ceremonial muy superior al precio normal, y la cobertura televisiva, periodística y en redes que viene después regala al ganador una campaña publicitaria.

Este año se sumó una rivalidad. De 2021 a 2025 el ichiban maguro fue a parar al mayorista Yamayuki, que pujaba por el ONODERA GROUP, y estaba en juego un sexto triunfo consecutivo. Yamayuki se detuvo en 2 millones de yenes por kilo, 486 millones por la pieza. Kiyomura subió de inmediato a 2,1 millones y se la llevó.

Kiyoshi Kimura, presidente de Kiyomura, dijo ante los periodistas que quería que la economía mejorara y que, por caro que fuese, había trabajado y trabajado y trabajado y trabajado y trabajado para ganar la puja.

Cuánto se lleva el pescador

El atún lo capturó Toyoichi Ito, del Dai-11 Chohomaru, de Oma. Contó que la cifra quedaba tan lejos de los precios habituales que enterarse fue como si le anunciaran un sueño, y que se quedó atónito.

Fuentes del sector sitúan la parte del pescador en torno al 80% del precio de martillo, antes de las comisiones del mercado, cerca del 12%, y de los impuestos. Aplicando los tipos máximos del impuesto sobre la renta y del de residencia, lo que queda ronda el 40% de la puja: alrededor de 200 millones de yenes, unos 1,3 millones de dólares.

[Actualización, julio de 2026] El 9 de abril, el nombre de Ito quedó grabado en el monumento del cabo Oma, el punto más septentrional de Honshu, donde figuran todos los pescadores del ichiban maguro desde 1997. Entre los pescadores de Oma se considera la mayor distinción posible.

Un atún de 3,2 millones de dólares a 2,50 la pieza

Esa misma tarde el atún se despiezó en una demostración pública en el local principal de Sushi Zanmai, en Tsukiji, y después se sirvió en toda la cadena. Los precios no se movieron: 398 yenes la carne magra, 498 la semigrasa y 598 la grasa, antes de impuestos. De una pieza de 243 kilos salen unas 12.000 porciones de sushi.

Kimura señaló que quería que comiera ese pescado de la suerte cuanta más gente mejor, y que le sentara bien.

El segundo atún se pagó a 7,83 millones de yenes

También era de Oma: 174 kilos a 45.000 yenes el kilo, 7,83 millones en total, unos 50.000 dólares. Frente a los 510 millones parece una ganga, y las fuentes del mercado aseguran que la diferencia de sabor es casi nula. El precio del ichiban es ceremonia, no un ranking gastronómico.

Cómo está el recurso

La sobrepesca hundió las poblaciones de atún rojo del Pacífico hasta el punto de que la UICN lo clasificó como Vulnerable en 2014. Los límites internacionales de captura funcionaron y la especie pasó a Preocupación Menor en 2021.

La evaluación de 2024 confirmó que se había alcanzado el objetivo de recuperación, el 20% de la biomasa reproductora sin pesca, trece años antes de lo previsto. Las cuotas subieron en consecuencia desde 2025: un 50% para los ejemplares grandes, de más de 30 kilos, y un 10% para los pequeños.

A mucha gente 510 millones de yenes le parecen sencillamente demasiado. Detrás de la cifra hay una cultura que celebra las primicias de temporada, cierta deferencia hacia los pescadores y un deseo depositado en el año que empieza.

¿Hay en tu país tradiciones gastronómicas de Año Nuevo o ceremonias de mercado propias? Si algún alimento se paga allí a precio de amuleto, cuéntanoslo.

Referencias